1- Las calles de Santiago de Cuba son demasiado coloridas para tu gusto. ¡Que se te van a saltar los ojos con semejante explosión visual!

2- ¡Y la calle está llena de gente! Demasiada para tu gusto. Además, es gente que sonríe todo el tiempo y eso te incomoda. También habla alto y, en ocasiones, ¡grita! Y hay actividad en la calle a toda hora. Demasiada acción para ti, mejor quedarte en casa a mirar tu programa de tv favorito.

3- Y te acabas de enterar de que el transporte básico de la ciudad es la motocicleta, producto del extinto campo socialista que existió en Santiago. Demasiado sencillito para ti, que prefieres la comodidad de un carro. Y con aire acondicionado, mejor.

4- ¿Y pasear por esas callecitas sinuosas, elevadas, llenas de peldaños y atiborradas de color? ¡A quién se le ocurre semejante despropósito! Mejor tomas una clase de step en el gimnasio de tu barrio.

5- La música en vivo no te dejará dormir. Y eso no se vale. Además, nobleza obliga, tendrás que dejarles propina a todos esos músicos. No no, mejor vete a escuchar esos enlatados de “música cubana” que tienes en tu MP3 y ahorrarte tus centavos.

6- La gente se acerca demasiado…Tanto que creerás que no estas de vacaciones en una ciudad extraña sino en tu propia casa, rodeado de familia y amigos. Y tú no quieres eso ¡Si has pagado un dineral para disfrutar del placer de ser turista!

7- Hay tantos tipos de mangos, que tendrás problemas para decidir cuál escoger uno: bizcochuelo, manga blanca, de Toledo, de mamey… Entonces pasa del asunto, tú no tienes tiempo que perder. ¿Y todo para comer esa fruta que te resulta tan empalagosa? No gracias, si en tu país tienes todo tipo de frutas congeladas.

8- ¿Arrollar con la conga? Eso no es para ti ¿¡Qué es eso de perder la compostura porque suenen unos tambores y una corneta china?!

9- ¿Y los pregones? Realmente no entiendes eso de que los vendedores vayan por la calle anunciando rítmicamente lo venden. ¿Que acaso no han escuchado hablar de la contaminación sonora? Mejor cómprate unos audífonos…

10- ¿Y este paisaje? No, si a ti te conmueven otras cosas…

11- ¿Y tomar café solo? No, que luego no puedes dormir ¡que horror!

12- Por las calles de Santiago puedes caminar seguro toda la noche con tu cámara de fotos al hombro ¡no me lo creo, un chino me dijo lo contrario!

13- En Santiago puedes degustar el mejor ron ligero del mundo que aquí lo creó un español llamado Facundo ¡no aguanto el alcohol!

14- Y todo el dia y en todos los lugares sonando en Son. En Santiago nació el baile que aprendes en la academia de baile de tu ciudad y le llamas Salsa ¿pero no nació en Nueva York?

15- Podrás degustar una langosta en Cayo Granma a la mitad de precio que en tu ciudad. No que tengo colesterol.

16- A partir de las 12 de la mañana podrás escuchar a los mejores trovadores del mundo, totalmente gratis en la Casa de la Trova ¡La música me levanta dolores de cabeza!

17- Tus hijos podrán jugar con niños santiagueros en Plaza Marte con total seguridad aunque igual prefieres que estén todo el dia jugando con su consola de videojuegos.

18- Podrás en una hora, subir 1000 metros a la Gran Piedra desde donde veras Jamaica en un día claro y al bajar bañarte en las aguas templadas y cristalinas del Caribe en Siboney o Daiquiri, en pleno mes de diciembre, y luego jugar con delfines y disfrutar de un guateque campesino si no te asusta el campo si no te asusta el campo aunque claro esos contrates igual alteran tu estabilidad emocional.

19- Podras alojarte en una casa o un hotel, en el centro de la ciudad, por 20 euros la noche con  un magnífico desayuno incluido, aunque tambien puedes elegir establecimientos de lujo a 50, si sabes buscar en la red de redes.

20- Podrás llegar y volver en avión a Madrid, sin necesidad de largos traslados por carretera ni escalas en otros aeropuertos por menos de 600 euros… ¿demasiado barato y cómodo para ti?

bueno aún existen otros muchos motivos que podrás descubrir cuando viajes a Santiago de Cuba, la Capital Cultural del Caribe… cuando los descubras te invitamos a compartirlos.

Tomado del blog Negra cubana tenía que ser  y ampliado por Antonio Mora