Entorno natural

La singularidad indiscutible y la belleza inigualable de los entornos naturales, hacen de Santiago de Cuba una ciudad privilegiada en cuanto a objetos de conservación.

* Belleza que enaltece

Un gran número de zonas de este tipo se convierten en áreas protegidas por los valores que atesoran y son atendidas directamente por UEB Santiago de Cuba de la Empresa Nacional para la Protección de la Flora y la Fauna.

Sobre sus características estuvimos refiriéndonos en la pasada edición y hoy concluiremos con el Paisaje Natural Protegido Estrella Aguadores y la Reserva Florística Manejada Monte de Barrancas.

El primero, se encuentra ubicado al sur de la ciudad y presenta una extensión de 210,3 ha. El acceso principal al área se realiza por la carretera que conduce al Castillo de San Pedro de la Roca y por la accede a la playa Aguadores.

A su belleza, donde contrasta el azul de mar Caribe y las agrestes colinas que la bordean, “se suma la presencia de 286 taxones infragenéricos distribuidos en 267 fanerógamas, 6 helechos y 13 briófitos y un total de 39 especies endémicas“, explicó a Sierra Maestra Sandra Lafargue Hechavarria, especialista de Flora.

“Este tipo de vegetación, -dijo-, ha permitido que el área, actúe, por una parte, como un importante corredor a través del cual se desplaza un gran número de aves transeúntes y migratorias, y por la otra, que sea refugio de un buen número de aves residentes permanentes que utilizan la zona para su reproducción y alimentación”.

Pero no es solo esto lo que la convierte en un paisaje protegido.

“Noventa especies de arañas, agrupadas en 29 familias y 66 géneros; moluscos arborícolas endémicos, como el Polymita venusta, considerado como el más carismático de Cuba por el colorido que presentan sus conchas; 16 especies de reptiles (11 lagartos y cinco serpientes); la iguana Cyclura nubila, especie que estando amenazada tiene grandes potencialidades de supervivencia; 68 especies de aves, entre las que se encuentran el Gavilán Colilargo y el Sinsontillo, ambas amenazadas, hacen de este sitio un lugar único”, dijo orgullosa la especialista de Fauna, Inés Lourdes Fernández Rodríguez.

Prestigian este paisaje el Castillo San Pedro de La Roca y la Batería de Costa La Estrella, dos sitios designados por la UNESCO en 1997 como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Desde el año 2008, y con razón, la Empresa Nacional para la Protección de la Flora y la Fauna a través del Departamento de Conservación de su Oficina Territorial en Santiago de Cuba, administran el paraje en el que se ejecutan diferentes proyectos encaminados al estudio de la
biodiversidad, con financiamiento del Fondo Nacional de Desarrollo Forestal (FONADEF), que de manera creciente propicia monitorear el uso sostenible y manejo de los recursos bióticos presentes en el área.

Escrito por Lucía Montes de Oca Fusté en SIERRAMAESTRA