Si hoy en día en la mayoría de las empresas o entidades oficiales dependen de un sistema electrónico o software que les permita realizar sus actividades diarias, desde un simple documento o certificado, a un informe de algún servicio o prestación, no estamos ajenos de manera individual a esas dependencias. Qué duda cabe que cada día dependemos más que nunca de la tecnología, por mucho que la ignoremos en nuestra cotidianidad. Solo cuando se hace evidente su ausencia o no funcionamiento: ¿Qué pasa si mañana al llegar al despacho tu ordenador no arranca? ¿Y si el servidor no funciona? ¿O el servicio procesador de texto que comúnmente usamos no nos va? La tecnología es habilitadora, pero también es adictiva y seductora.

En una entrevista a John Hennessy[1] y David Patterson[2], padres de la ciencia computacional[3] Les preguntaron ¿Cree que dependemos demasiado de ordenadores y de la tecnología en general hoy en día? y esta fueron sus respuestas:

  • H. Creo que puede que sí. Pero es simple: apaga las notificaciones y no consultes tu móvil cada cinco minutos. Eso crearía un estilo de vida más saludable. Eso sí, requiere algo de disciplina.
  • P. Soy parte de la generación de la televisión. Crecí con ella, y algunos padres dejaban a sus hijos ver lo que quieran cuando quieran. Los míos no, me imponían restricciones. Pasa lo mismo con la tecnología: si permites a tus hijos que usen internet y la tecnología en general todo el rato, probablemente no los estés criando de la manera correcta. No vas a tener una vida equilibrada, especialmente con la pandemia, si todo lo que haces es ver Netflix. O los videojuegos

Los teléfonos móviles se han convertido en una herramienta indispensable en nuestro día a día. Según los datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), a finales de 2020 el número de líneas móviles superaba los 55 millones en España, lo que se traduce en una tasa de penetración de mercado de más de 117 líneas por cada 100 habitantes[4].

El portal estadístico Statista destaca cómo esta tecnología ha ido calando paulatinamente en la sociedad española: desde 2007 hay casi un 10 por ciento más de usuarios. Esta tendencia alcista fue anticipada por la consultora Deloitte en 2017. En su informe Global Mobile Consumer Survey enfatizan la cotidianidad de uso de los teléfonos inteligentes en todo el mundo, siendo España el país europeo donde las cuotas eran más elevadas. Hay un detalle significativo, según este portal, “la tenencia de teléfonos móviles sigue gozando de una mayor penetración entre las niñas que entre los niños (de ahí la presencia de valores negativos) con diferencias de hasta ocho puntos porcentuales en algunos años”.

En este mundo tecnológico en el que estamos inmersos consumimos contenidos e información en tiempo real, a la vez que participamos y compartimos esas vivencias. Y disfrutamos del ocio, pero nos creamos dependencias de los aparatos tecnológicos (celulares, tablets, etc.) de los cuales ya no podemos despegarnos. Una dependencia que nos impide disfrutar de nuestro medio, de todo lo que nos rodea y que nos enriquece. La interactuación con las pantallas llega a a cotas inimaginables hace unos años. Hoy es fácil sobrepasar las ocho horas diarias, sin que existan limites de edades o condición social.

En un trabajo sobre “Dependencia tecnológica, una amenaza a la sociedad” de la Revista CienciaUNAL de la Universidad Autónoma de Nuevo León, México ya en 2015 decían: “Es habitual que grupos de amigos estén más pendientes del teléfono que de la conversación o de la gente; incluso en sus horas laborales pierden a menudo la concentración debido a la incapacidad de utilizarlo. Hay un nombre para esa enfermedad: la nomofobia (miedo incontrolable a salir de la casa sin el teléfono móvil). Algunos de sus síntomas más frecuentes son no apagar nunca el celular, llevarlo a todos lados, usarlo en el trabajo, o hasta dormir con él. Al llegar a este punto, es recomendable acudir con especialistas que proporcionen la ayuda necesaria para superar esta dependencia”.

de que dependemos

Cada hito tecnológico logrado por el hombre nos ha llevado a una mejora en la calidad de vida, pero también nos hace ser un poco más dependientes de la tecnología del momento, ya sea esta el motor de combustión o la red del suministro eléctrico. Su implantación en nuestras vidas ha creado dependencia, pero nunca como la creada hoy por los medios electrónicos de uso personal en esta era digital. 

Jorge A. Capote Abreu

Santander, 20 de mayo de 2022

[1] John LeRoy Hennessy, es fundador de MIPS Technologies; fue el décimo presidente de la Universidad Stanford.

[2] David A. Patterson es profesor de Ciencias de la computación en la Universidad de California, Berkeley desde 1977, habiendo recibido varios grados, entre ellos el PhD de UCLA. Patterson es uno de los pioneros en la tecnología RISC de microprocesadores así como en la tecnología RAID, ambas tecnologías muy ampliamente utilizadas en sistemas de computación

[3] https://elpais.com/tecnologia/2021-02-12/dependemos-demasiado-de-la-tecnologia-apaga-las-notificaciones-y-no-mires-el-movil-cada-cinco-minutos.html

[4] Samsung lideró el mercado español de teléfonos móviles durante el 2021 con un 27,06% del mercado

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Author: viajes24horas

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