Concierto para piano núm. 5, «Emperador» y la Sinfonía núm. 1 de Mahler, el 6 de abril

Dos grandes genios de la música como Beethoven y Mahler se dan cita en el Auditorio Nacional de Música de Madrid de la mano de La Filarmónica el próximo miércoles 6 de abril a las 19:30 con dos de sus obras más emblemáticas: el Concierto para piano núm. 5, «Emperador» de Beethoven, una pieza bellísima y de una exigencia extrema y la Sinfonía núm. 1, «Titán», de Mahler de gran ambición y envergadura pese a ser compuesta con solo 24 años. Serán interpretadas por la Orquesta Sinfónica de Düsseldorf bajo la dirección de Ádám Fischer y con Sir András Schiff al piano.

Éste es el tercero de los grandes conciertos que La Filarmónica ha organizado en las próximas semanas. El miércoles 30 de marzo será el turno de la Orquesta Sinfónica SWR de Stuttgart con Teodor Currentzis como director y Antoine Tamestit, solista de viola que interpretarán Glosolalia para orquesta de Oleksandr Shchetynsky, Concierto para viola y orquesta Jörg Widmann y la impresionante Sinfonía núm. 5 en re menor op. 47 de Dmitri Shostakóvich. Unos días después, el domingo 3 de abril de 2022, dos de los mejores pianistas del momento, Martha Argerich y Nelson Goerner interpretarán la Sonata para dos pianos en re mayor, K. 448/375ª de Mozart, el complejo En blanc et noir pour deux pianos de Debussy y las Danzas sinfónicas para dos pianos, op. 45b de Rachmaninov. Los dos conciertos serán en el Auditorio Nacional de Música a las 19:30h.

Un concierto difícil

Beethoven dedicó el Concierto ‘Emperador’ al archiduque Rodolfo, un excelente pianista y alumno del compositor, así como amigo y mecenas, que fue solista en la primera interpretación el 13 de enero de 1811 en el palacio del príncipe Lobkowitz en Viena. El compositor, cuya sordera había empeorado lentamente durante la última década, sabía desde hacía años que algún día ya no podría interpretar sus propias obras. La primera interpretación pública del Concierto ‘Emperador’ fue el 28 de noviembre de 1811 en la Gewandhaus de Leipzig, con Friedrich Schneider como solista. Un crítico de la época escribió: “Es sin duda uno de los conciertos más originales, imaginativos y efectivos, pero también uno de los más difíciles de todos los existentes”.

En el momento de escribir este concierto, Beethoven se encontraba a caballo entre los períodos clásico y romántico. El Concierto del Emperador representa la culminación de lo que se ha dado en considerar como la forma “heroica” del compositor. Beethoven había comenzado su Cuarto Concierto para piano de una manera sin precedentes, dando al solista una frase lírica sin acompañamiento y solo después de eso comenzando la exposición “normal” del material por parte de la orquesta.

Un inicial fracaso

Mahler dirigió el estreno de su primera sinfonía con la Orquesta Filarmónica de Budapest en la Sala de Conciertos de Vigadó el miércoles 20 de noviembre de 1889, dieciocho meses después de la finalización de la obra. La obra fue mal recibida por el público de Budapest: Mahler le había presentado a la audiencia un poema sinfónico programático, pero no se proporcionaron notas explicativas del programa ni títulos descriptivos para ayudar a la interpretación del oyente de lo que retrataba la música. Esto causó mucha confusión y molestia entre el público, que quedó particularmente desconcertado por el extremo y dramático cambio de humor que provocó la marcha fúnebre.

Tras el fracaso de la sinfonía en el estreno en Budapest, la obra permaneció intacta durante tres años. Mahler comenzó a hacer revisiones de la sinfonía en Hamburgo entre enero y agosto de 1893, donde dirigió esta versión de la sinfonía el viernes 27 de octubre de 1893. Esta interpretación resultó ser un éxito general; recibiendo críticas positivas de los críticos. La Sinfonía núm. 1 evoca conscientemente los ideales heroicos de su época, tan a menudo alabados en la literatura y las artes visuales de entonces.

La sinfonía está escrita para una gran orquesta que consta de aproximadamente 100 músicos. A diferencia de sus últimas sinfonías, Mahler no utiliza todas las fuerzas en cada movimiento. Varios instrumentos se utilizan solo en el último movimiento, especialmente en los instrumentos de viento de madera y metal.

Sobre La Filarmónica

La Filarmónica es una institución musical privada que organiza, desde 2012, una temporada de conciertos de música clásica que los aficionados han convertido ya en toda una referencia del Auditorio Nacional y de Madrid. La Filarmónica mantiene colaboraciones con otras instituciones culturales madrileñas como el Teatro Real, la Fundación Scherzo, el CNDM o el Museo Thyssen-Bornemisza. Forma parte de GrupCamera, un grupo de empresas de servicios musicales activo en el circuito internacional desde hace más de 40 años, y presente en más de 30 países.

Venta de entradas: Mediante la página web de La Filarmónica https://www.lafilarmonica.es/, llamando al 91 420 13 87, en sus oficinas de Príncipe de Vergara nº 5, 2-B o en las taquillas del Auditorio Nacional. Venta telefónica: 902 22 49 49.
Venta online: www.entradasinaem.es

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Author: viajes24horas

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