Fidel es eterno

Santiago de Cuba, 12 de ago.
– Con frecuencia nos quejamos de los estudiantes de primer año de Comunicación
Social, de su deficiente redacción y culpamos a la enseñanza precedente. Pero,
cuando le pedimos realizar sus trabajos finales sobre temas actuales, nos
sorprenden con textos bien construidos sobre asuntos medulares de la realidad
nacional. Durante el curso 2018-2019 varios trabajos me impresionaron. Por
gratitud hacia los alumnos y con permiso de ustedes comentaré en esta página
dos de ellos. Espero no herir sensibilidades.

Comienzo con el artículo
Fidel es eterno, presentado por María Eugenia Guerrero. La autora asumió como
tema el primer aniversario de la desaparición física del adalid.  Comentamos el texto  como un modesto homenaje al líder Histórico de
la Revolución Cubana, quien nació el 13 de agosto de 1926, en Biràn, provincia
de Holguín, pero pertenece por derecho propio a toda Cuba, especialmente a Santiago,
ciudad que distinguió en numerosas oportunidades.

“Trascurrió un año desde
aquel 25 de noviembre en que le dimos el último adiós a nuestro invicto
Comandante en Jefe. Pero, él no se ha ido, su obra lo mantiene vivo en el
corazón de miles de cubanos agradecidos. Fidel está en cada palmo de la
geografía, no solo de Cuba sino de América toda y de cada rincón del mundo que
abrió sus puertas al gigante. Hoy lo evocamos con nostalgia y florece en cada
obra que con amor y sacrificio impulsan los que siguen su legado.

El silencio de la muerte no borrará
su memoria entre sus compañeros de lucha. Hace un año lo honramos con un duelo,
con la presencia de funcionarios y personalidades de varios países que
expresaron su sentir y el de los pueblos que representaban. Ahora, este pueblo
salió nuevamente  a las calles, para
recordar a su héroe insuperable. Desde los más pequeños  hasta los impedidos físicos desfilaron usando
como  pancartas sus propios rostros para
que en ellos se leyera: Yo soy Fidel.

Llega a nuestra memoria
también aquel cortejo fúnebre representando la Caravana de la Libertad  en sentido inverso, la travesía provocaba
profundo pesar en los hijos que habían perdidoa un padre. No faltaron quienes
desde el imperio festejaran en las calles de Miami creyendo que Fidel había
muerto realmente, ignorando que estaba más vivo que nunca en el corazón de un
pueblo enlutado pero nunca de rodillas”.

María Eugenia Guerrero
recuerda algunos de  los instantes  decisivos de la trayectoria revolucionaria de
Fidel Castro y que los revolucionarios, particularmente los jóvenes, no deben
olvidar. Se refiere a la conducción de la Revolución desde el 26 de Julio,   el desembarco del yate Granma,hasta la lucha
en la Sierra Maestra que culminó con la victoria revolucionaria del 1 de enero
de 1959.

Concluye su artículo con dos
párrafos esenciales: “Fidelestá invicto, triunfó sobre cada una de sus
batallas, fuimos dichosos los quevivimosen su  tiempo y seguimos su ejemplo con ahínco. Hoy
sus restos mortales reposan en nuestra ciudad heroica. La tierra de Santiago de
Cuba recoge en su seno a un hijo ilustre cuya presencia la engalana. Desde el
mismo 4 de diciembre ya el pueblo santiaguero le rendía homenaje en el
cementerio Santa Ifigenia, lugar de obligada peregrinación.

Este pueblo está llamado a
perpetuar la figura de Fidel Castro, sus ideas y su concepto de Revolución en
concordancia con el contexto histórico en que vivimos. Tengamos en cuenta su
legado y su ejemplo para cada niño, joven, universitario o trabajador. No
evoquemos esta fecha como una efemérides más, hagámoslo
como si Fidel resurgiera en cada cubano, porque Fidel es eterno”.

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Author: Osmar Álvarez Clavel

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