Grandes periodistas: Enrique de la Osa

Santiago de Cuba, 17 de mar. – El titulo lo tomé del libro
homónimo de otro gran periodista cubano Luis Sexto, maestro y amigo, de suerte
que este trabajo pretende homenajear o estos dos ejemplos de la profesión:
a  De la Osa, quien nació el 23 de
febrero de 1909 y  murió a los 87
años.  A Sexto, porque aunque está
jubilado, de cuando en cuando nos sorprende con alguna crónica o con un trabajo
de opinión auténtico con su sellode calidad.

Enrique de la Osa asistió a escuelas públicas, pero su
formación periodística fue esencialmente autodidacta: su sed de saber lo dotó
de una cultura robusta. Su trayectoria constituye una conjunción de acciones
políticas y realizaciones periodísticas. Durante la llamada república neocolonial
escribió en periódicos y revistas cubanos, como: El Mundo, Aurora, Carteles y se
consagró en Bohemia. Desterrado, en Nueva York (1928-1930) colaborócon
variosperiódicosnorteamericanos y con la revista argentina Claridad.

Luis Sexto afirma: “Su trayectoria política fue como el vuelo
de una flecha- hacia arriba-, de lo revolucionario lo más revolucionario.
Guiterista primero, posteriormente adepto e Chibás y finalmente fidelista. Sus
rasgos principales como ciudadano y periodista comprometido pueden compendiarse
en inquietud, reflexión, búsqueda, cultura: se forjó con esos instrumentos”.
Sus trabajos publicados en Bohemia revelan esas dotes dentro de una publicación
que desempeñó un papel gestor del pensamiento progresista y de los sentimientos
cubanos durante la etapa neocolonial.

 Su primer artículo en
la revista apareció en 1927, 17 años después formaría parte de la plantilla. A
partir de ese momento comienza construir la obra que lo identificaría, obra que
alcanza su clímax en la sección En Cuba, que el lideró durante décadas. La idea
de crear una sección sin precedentes en el periodismo cubano fue suya y para suerte
de los lectores el director autorizó a publicar En Cuba que se convertiría en
un suceso.

Sexto valora el papelde En Cuba   desde 1943. A partir de ese momento, señala,
la revista dio un salto y se convirtió en el semanario de la vida cubana: “Ningún
otro medio, como Bohemia a través de En Cuba, abordaba el tablero político
nacional con la profundidad de revelaciones y denuncias como un modo de
establecer una línea de fidelidad a las libertades democráticas y, de cierta manera,
a favor del proletariado y los campesinos”.

El autor el libro que comentamos narra un anécdota que le
hizo el mismo De la Osa en una entrevista. En 1960 Miguel Angel Quevedo, director
de Bohemia, por discrepancias con la Revolución, solicitó asilo en la embajada
deVenezuela. De la Osa se lo informó a Fidel Castro, quien entonces fungía como primer ministro del Gobierno Revolucionario y
seprodujo el siguiente diálogo:

-Fidel, Miguelito se asiló. Silencio… Fidel debía estar
meditando.

-Dime qué hago.

-Paga las deudas y hazte cargo de la dirección: Bohemia no puedecerrarse.

El libro Grandes periodistas: Enrique De la Osa termina con
una muestra de textos del periodista, publicados en Bohemia, varios de ellos en
sección En Cuba. Esta muestra es especialmente útil para quienes se ocupan del análisis
del discurso periodístico o simplemente para quienes lo disfrutan. La selección
permite apreciar las cualidades que sus contemporáneos atribuyeron a la prosa periodística
de Enrique De la Osa y aún hoy concita su lectura porque el buen periodismo no
tiene edad.

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Author: Osmar Álvarez Clavel

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