Con la colocación del belén a tamaño natural que se instala sobre la puerta principal de la Catedral de Santiago el espíritu navideño comienza a llenar toda la ciudad donde la inmensa mayoría de los establecimientos aparecen con luces de colores, arbolitos y adornos navideños.

Hasta la sede del Partido Comunista Cubano aparece engalanado con luces de colores en estas fechas.

Las navidades fueron eliminadas de Cuba en 1969 porque el Gobierno consideraba que estas festividades interrumpían el trabajo en la cosecha azucarera. Es solo a partir de 1997, previo a la visita del Papa Juan Pablo II a la Isla, que Fidel Castro reconoce la Nochebuena y declara feriado el 25 de diciembre.

Desde entonces las Navidades en Cuba han tenido, poco a poco, un discreto espacio en los medios oficiales de la Isla.

Con la apertura a los pequeños negocios privados la fiesta se ha hecho más pública. Ahora, por ejemplo, hasta los restaurantes estatales arman su carpeta de ofertas.