“Marejada Feliz”, “Mi desengaño”, “El progreso”, “Soñando con Puerto Rico”, “Que me lo den en vida” y “Tú loco loco, pero yo tranquilo” fueron notables éxitos de la orquesta de Roberto Roena.

La pasada semana se presentó en Boston al lado de Andy Montañéz y para este fin de semana tenía prevista una actuación, invitado por El Gran Combo de Puerto Rico. A sus 81 años, Roberto Roena se mantenía activo, jovial evidenciando su amor a la música y su excelente buen humor. Sin embargo, Roberto Roena decidió partir la noche de este jueves 23 de septiembre, en una fecha por demás emblemática en la historia de su patria, Puerto Rico.

La partida física del bailarín, percusionista y director de orquesta fue anunciada por una de las hijas de Roena, Brenda, quien no adelantó la causa del deceso, aunque aclaró que no se debió a un infarto como señalaron apresuradamente algunos medios de comunicación internacionales. Andrés Waldemar, cantante de la orquesta Apollo Sound, miembro y portavoz de la familia Roena precisó que se encontraba junto a Brenda y Gladys, hijas del legendario músico, al momento de su fallecimiento. Los hijos varones, Iván y Francisco no se encontraban en ese doloroso momento.

 

El portavoz Waldemar también anunció que trabajan en los preparativos de las honras fúnebres y que Puerto Rico tendría la oportunidad de despedirse del destacado percusionista en medio de las contingencias sanitarias que establecen las autoridades por causa de la pandemia.

Nacido el 16 de enero de 1940 en Mayagüez, municipio al oeste de Puerto Rico, Roena arrancó su carrera musical con Rafael Cortijo y su grupo Cortijo y su Combo como bailarín. Para ese momento ya Roberto Roena tenía con su hermano un grupo de baile y destacaba mucho haciendo además coreografías. Por esa razón fue invitado al Combo de Cortijo, quien lo llevó incluso al Palladium de Nueva York.

Rafael Cortijo integró a Roena a su combo como bongocero, y coreógrafo, haciendo junto a Ismael Rivera y Sammy Ayala el cuerpo de baile de Cortijo que tanto llamó la atención y que cambió la fisonomía de las presentaciones que después adoptaría la salsa.

 

Tras seis años con la orquesta de Cortijo, Roena se unió a la orquesta de Mario Ortíz y a los seis meses se integró al Gran Combo de Puerto Rico junto a algunos de sus antiguos compañeros del tiempo de Cortijo, como Rafael Ithier y Martín Quiñones.

Participó también en las Estrellas de Fania y en el Combo del ayer.

Más tarde, fundó su agrupación Apollo Sound donde presentó un nuevo sonido en la salsa al utilizar dos trompetas, un trombón, y un saxofón, combinación que tomó bajo la influencia de la sección de vientos del grupo de rock sajón Blood, Sweat and Tears, según él mismo reveló.

“Marejada Feliz”, “Mi desengaño”, “El progreso”, “Soñando con Puerto Rico”, “Que me lo den en vida” y “Tú loco loco, pero yo tranquilo” fueron notables éxitos de la orquesta de Roberto Roena.

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Author: viajes24horas

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