Calles santiagueras

Suelo andar por las calles, me gusta mucho. En los primeros tiempos, preguntaba:

– Disculpe ¿puede decirme donde está la calle Hartman?

– ¿Calle Hartman? No la conozco… Pregunte en la tienda…

Otro momento:

– Por favor Señor, ¿Puede explicarme como ir a la calle Diego Palacios?

– ¡Ay, disculpa mi vida, no sé! Pero ¿entre qué y qué? A ver si te puedo ayudar.

Desgraciadamente, no sabía lo “entre qué y qué”.

Siempre los Santiagueros se comportan de manera muy agradable; si no pueden informarme, lo lamentan.

Mi esposo me explicó hace años que casi todas las vías tienen dos nombres: el antiguo con santo y el nuevo. Por lo tanto, empecé a aprenderme ambos: General Lacret es San Pedro; Hartman San Feliz, Diego Palacios Santa Rita, Félix Pena  Santo Tomas, etc. El problema es que las placas indican las nuevas denominaciones (cuando hay o si no están borrosas) lo que me provoca todavía más confusión. Entonces, dejé el aprendizaje.

Después de varios años de estancias regulares, sigo perdiéndome: es necesario precisar que no tengo ningún sentido de la orientación: si debo ir por la izquierda, voy por la derecha. Parece que mi cuerpo o mi mente se programaron para doblar espontáneamente del lado derecho. Otra precisión: andando frecuentemente en motor con mi esposo, no me fijo en las calles; además el tráfico tiene sus sentidos determinados que te hacen dar vueltas. A pie nos es igual.

También ocurre que personas te informan falsamente. Lunes, quería ir, desde el parque Céspedes, a Santa Rosa, entre Calvario y Carnicería. Le pido a un policía ayudarme.

– Eum… Tiene que… bajar por allí… y doblar… por la izquierda.

Empezando a caminar me tropiezo con una amiga que vive en Calvario.

– ¿Mi amorrr (con 3 r por lo menos que no logro pronunciar), cómo estás, adónde vas?

Le indico la dirección

– ¡Pero no es de este lado! Lo mejor es que pases por la calle Heredia, dobla a la derecha después de la Trova, luego a la izquierda y sube Calvario…Vas a cruzar Santa Lucía, Rey Pelayo, Santa Rita (ya sé que es Diego Palacios). Santa Rosa se ubica después de Santa Rita. (Se olvidó San Carlos)

Se cierra una gaveta en mi mente, ya no oigo a mi amiga; me parece complicadito. Fui una vez, sola, en Santa Rita pero con camino diferente… Bueno, seguro voy a encontrar.

Heredia muy fácil ¡Claro! Doblar a la derecha, a la izquierda igual. Sigo y veo que estoy en Maíya Rodríguez.

Debo decir que aprovecho de mis recorridos para sacar fotos destinadas a amigos santiagueros que viven afuera. Hasta tengo encargos especiales con direcciones precisas donde viven familia suya, o se trata de un barrio en el cual crecieron. Anteayer me tocó el barrio Terrazas, detrás del centro gallego. Hace dos semanas en calle 4, número 66, llegando calle Cuabitas. Al momento de hacer la foto, sale un señor. Le explico lo que hacía.

– ¡Ah muy bien! Y cómo se llama su amiga?

– Daisy

– Soy su hermano…

Daisy tendrá fotos de su hermano con 2 nietos, adentro y delante de la casa.

Bueno me estoy extraviando un poco en mi cuento.

Después de Maíya Rodríguez, me encuentro en San Basilio. Lo supe cuando vi el hotel del mismo nombre. Ni sé si cambié de calle o si serán los dos nombres de la misma (acuérdense, amigos, que las placas no indican el nombre de los santos ni de la santísima).

Maravilloso el hotel. Curiosa, subo la escalerita para mirar adentro; me ve el recepcionista y me abre la puerta:

– Buenas tardes señora, si quiere puede pasar y sacar fotos

– Ah sí, muchas gracias. Usted es muy gentil.

Siempre tengo que prever un tiempo largo para mis peregrinaciones porque la gente emprende una conversación y no me gusta rechazar así como así… pero eso es otra historia.

Continuo bajando la calle San Basilio, mirando las casas y edificios, de cada lado, en las vías perpendiculares, agregando fotos, sin darme cuenta que estaba llegando al final. En una placita, hombres juegan al dómino, otros miran.

– Disculpe ¿cómo se llama este lugar?

– Aquí estas llegando a Trocha

– ¡Ay mi madre! pero estoy lejos de Santa Rosa.

– ¿Santa Rosa entre qué y qué?

– Carnicería y Calvario

– No, no es tan lejos. Mira, coge la lomita aquí al lado del edificio donde están las basuras y sigue subiendo; después pregunta.

Acababa de bajar, vuelvo atrás, subiendo y siguiendo y subiendo sin saber ubicarme pero persiguiendo mi tarea de fotógrafa aficionada.

Estoy frente a un jardín hermoso. Me dice un vecino: es el jardín ecológico. Algunas fotos más…

Muchacha, tu primer objetivo es llegar al número 514 de calle Santa Rosa” me recuerda la vocecita de mi ángel guardián, Gabriel, el protector,el ángel de la catedral que vigila la ciudad y me sonríe cada vez que alzo los ojos hacia él. ¡Sí, sí verdad!

La señora sentada en el banco con su niña seguro me va a poner en el buen camino. ¡Claro! ella empezó a conversar… Siempre me ocurre eso.

No voy a fastidiarles con las explicaciones… Por fin llego a mi destino.

El regreso

El regreso se me complica también. Recibo un texto de Joaquin, mi esposo: “Mami, sube Carnicería que para mí es bajada”. Tomo Carnicería a la derecha, llego a la iglesia Santa Lucia.

¿Aquí termina la calle?

Al mismo tiempo otro mensaje  “Dónde estás, bajé toda Carnicería, estoy en Marti y no te veo

¿¿¿??? Una fila de puntos de interrogación se dibuja en mi cerebro:

¡Carnicería va hasta Martí!

Por supuesto, no puede ser sólo este callejón. NOOO, hay que seguir por la derecha, luego por la izquierda, luego cruzar… Pienso que a cada esquina tendré que preguntar si todavía me encuentro en esta dichosa calle Carnicería.

¡Ay Dios mío, qué vía tan extraña, es un laberinto!

Aparece un amigo mío.

–  Aaah Toti, eres mi salvador (el nervio ciático se me despertaba avisándome que dentro de poco me dificultaría el movimiento de la pierna derecha).

Le explico la situación…

– Escríbele a Joaquin que venga a buscarte delante de Etecsa y lo esperamos sentados.

Pasa el tiempo… Nuevo mensaje

Estoy delante de Etecsa y no veo a nadie, qué vayan frente al banco del parque de Dolores”.

Otra fila de puntos de interrogación. ¡Esos soldaditos se quedan en guardia!

¿Saben ustedes que Etecsa se ubica en dos lugares diferentes? En Aguilera donde esperaba y en San Pedro. Adivinen lo ocurrido.

En casa, leo la tarjetica que recogí en el hotel ¡Y qué veo! Dirección: calle San Basilio entre CARNICERIA y CALVARIO!!! Recuerden que mi destino era Santa Rosa entre esas 2 calles. Entiendo que estaba bastante cerca y que hice tremenda vuelta.

No voy a negar que estaba “echa leña”. ¡Imagínense! Entre el santísimo, la santísima, los generales, la carnicería, los libertadores… no solamente combatieron mis piernas… mi mente se volvió una olla multipropósito

Pero ¡Cuánto me gusta caminar en esta ciudad!

Escrito por Ykelin en su https://www.facebook.com/conocersantiago