Los cafetales orientales son testigos excepcionales del cultivo del café en Cuba durante los siglos XVIII y XIX, y parte de un paisaje cultural arqueológico declarado Patrimonio de la Humanidad en el año 2000, la antigua hacienda francesa Fraternidad y otras cercanas serán objetos de un programa de intervención que beneficiará a los pobladores de la zona y garantizará la conservación y manejo sustentable.

Enclavado en los actuales Consejos Populares de El Ramón y El Escandel, en Santiago de Cuba, con 3 700 y 2 180 habitantes, respectivamente, ese circuito incluye cinco cafetales: Fraternidad, Santa Paulina, San Felipe, San Luis de Jacas y San Juan de Escocia.

Omar López, director de la Oficina del Conservador de la Ciudad (OCC) de Santiago de Cuba, en la presentación oficial del proyecto “Los Caminos del Café” precisó que la fundación franco-belga Malongo, la Unión Europea y la entidad que dirige auspiciarán la creación de un parque arqueológico y un museo etnológico, además de un centro de interpretación del patrimonio cafetalero, este último en la antigua casa Dranguet, en el Centro Histórico de la urbe cabecera.

El Premio Nacional de Arquitectura también explicó que ese plan, uno de los principales trabajo que realiza la OCC por los 500 años de fundada la antigua villa, permitirá el progreso socioeconómico sostenible de la zona, sobre la base de los valores patrimoniales del lugar y las tradiciones presentes en la población, sustento del desarrollo de un turismo de naturaleza y cultural.

López insistió que esperan convertir el plan de manejo del parque arqueológico cafetalero en un ejemplo de buenas prácticas, categoría de la UNESCO que reconoce aquellos lugares de conservación que sirven de referente a nivel mundial.

El Parque Fraternidad incluirá la construcción de unas 20 cabañas, un restaurante y cafetería, los que serán administrados por la Empresa Comercial Compay Tiago, perteneciente a la OCC, todo ello envuelto en una gran zona verde que ofrecerá a los excursionistas un sitio agradable para el descanso y los recorridos.

Como atractivos, estarán las manifestaciones culturales de la Tumba Francesa, asociada también al patrimonio galo en el país y Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, también los restos de las tecnologías empleadas por los franceses en el cultivo del aromático grano, entre ellos los sistemas de acueducto, secadores, tanques de fermentación y un viejo molino impulsado por el agua, el cual se pretende recuperar.

En el lomerío de la Gran Piedra, en Santiago de Cuba, existe otro circuito cafetalero más consolidado que atrae cada año a visitantes de varias naciones.

Esa geografía acoge el museo La Isabelica, en el antiguo cafetal de igual nombre, donde fue ubicada la placa de la UNESCO con la declaración de ese paisaje arqueológico como Patrimonio de la Humanidad.

Escrito por 2en1

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