Los primeros colonizadores de las islas del Caribe no fueron europeos. Con el devenir de los tiempos se han manipulado hechos e historias y se han presentado a los castellanos comandados por Cristóbal Colón como los primeros colonizadores de las Antillas pero nada mas lejos de la realidad. Incluso algunos movimientos indigenistas están divulgando historias y fantasías en busca de unas falsas raíces que los primeros colonizadores se encargaron de borrar..

Los primeros colonizadores de las Antillas mayores y menores e eran expertos navegantes y construían con troncos de árboles las canoas de todos los tamaños. Las usaban para la pesca y para viajar a lugares distantes. Debido a su destreza en la navegación llegaron de su lugar de origen, el Delta del Orinoco de Venezuela hasta Borinquen, Quisqueya, Haití, Jamaica, las Bahamas, y Cuba.

Estos primeros colonizadores no dejaron ni rastro de los pueblos que habitaban estas islas, tomando posesión de ellas y borrando su pasado. Tan solo restos óseos quedan de aquellos pueblos aborígenes de Borinquen, Quisqueya, Haití, Jamaica, las Bahamas, y Cuba.

Las tribus taínas llegadas desde el sur, al parecer, se auto llamaban «los buenos» aunque no debieron parecer tan buenos a los aborígenes de las islas del caribeñas.

Muy distinta fue la segunda colonización de las islas a cargo de los castellanos de Cristobal Colón y gracias a ese trato las costumbres, leyendas e historias taínas llegaron hasta nosotros.

Pero ¿cómo eran los Taínos?

Luis Echevarría informa en eladoquintimes.com que  La palabra Taíno significa «bueno y noble». Vivían vidas simples y felices. Los hombres llevaban el pelo corto en el frente y largo a espaldas del cuello. Su piel era color canela. Pensaban que una frente plana era muy bonita y por eso amarraban cosas pesadas en las frentes de los niños para que fueran más atractivos.

¿Cómo vestían los primeros colonizadores?

La ropa de los taínos era muy simple, el hombre llevaba una tela tejida y una mujer si era casada llevaba una Nagua, un tipo de delantal corto de algodón. Se ponían brazaletes, collares, amuletos y aretes de caracoles, y de huesos de animales. Cubrían sus cuerpos con figuras pintadas de colores brillantes que extraían de las plantas. Como el azul del añil, el amarillo y rojo del achiote y el negro del jugo de la jagua.

¿Cómo vivían?

Los colonizadores se instalaron en aldeas permanentes llamadas Yucayeques, que tenían dos tipos de casas. Los caciques, habitaban los Caneyes, casas grandes rectangulares y con ventanas. Los Bohíos eran casas circulares para los otros Taínos. Los Bohíos no tenían ventanas. Las casas eran construidas con paja y madera. Siempre estaban limpias, y arregladas. Dormían en hamacas echas de algodón o fibras de Magüey.

La Sociedad Taína: Su sociedad era tipo comunal y bien desarrollada. Se organizaba en tres niveles: los Naborias, hacían el trabajo pesado y el cultivo, los Nitaínos, eran los guerreros, líderes y artesanos y el Bohíque era curandero y sacerdote.  No existía la esclavitud. Las mujeres cocinaban, cosechaban, cuidaban los niños y muchas veces transportaban a los más pequeños en la espalda.

Cada Yucayeque tenía un Cacique quien era jefe supremo, juez y responsable del bienestar de su gente. Se les distinguía por su collar con el medallón de oro, llamado Guanín. Las mujeres también podían ser Caciques, como Anacaona y Yuiza. La posición del Cacique era hereditaria. Existía un Consejo de Caciques que seleccionaba un Cacique Supremo que gobernaba a los demás Caciques de toda la Isla.  Cuando Cristóbal Colón llegó a Borinquen, el Cacique supremo se llamaba Agueybaná.

La Religión:

Adoraban a varios dioses. El Cemí, era el ídolo que construían de diferentes tamaños hechos de piedra, madera y barro.  A través del Cemí, invocaban a los dioses como Yucahú, el dios del casabe y el mar, y su madre, Atabey, la diosa de la fertilidad y el agua dulce. Solamente los Caciques y los Bohíques podían comunicarse con los dioses y los espíritus ancestrales. Los Taínos creían en espíritus superiores que controlaban, a veces caprichosamente, la naturaleza humana y el mundo. A estos espíritus el hombre debía halagar, apaciguar o neutralizar por medio de ritos y ceremonias sagradas. Los Bateyes, eran los parques ceremoniales que estaban frente a la casa del Cacique y se rodeaban con piedras de tres a cuatro pies de altura.

Los Areytos:

Los Areytos eran la parte festiva de las ceremonias religiosas, donde el Cacique y el Bohíque, contaban historias de los ancestros tainos, y eventos históricos de la comunidad. Se celebraban Areytos para nacimientos, visitas de otras tribus, buena cosecha y bodas, entre otras ocasiones especiales. Las mujeres, hombres y niños participaban en la música, baile y deportes.  Para los niños, los Areytos eran bien importante, pues las fiestas duraban varios días, y jugaban, cantaban, bailaban, y era una excelente oportunidad para ayudar a sus padres hacer los instrumentos musicales.

La Música:

Los instrumentos musicales como el güiro, y las maracas se construían de la higuera, la flauta, y un tambor llamado Mayohacán, de la madera. El Guamo era una concha vacía de un gran caracol marino, la cual soplaban. Mucho de estos instrumentos se usan hoy en día.

El Baile:

Las mujeres, hombre y niños hacían una fila tomados por los brazos, y en ocasiones bailan solos o acompañados.

Juegos y Deportes:

Los colonizadores también jugaban sus deportes favoritos como el Batú, un juego con pelota de goma, que formaba parte de las ceremonias. Eran dos equipos que trataban retener la pelota en el aire, usando la cabeza, caderas, las cinturas y los pies, pero no las manos. Este deporte es parecido al balompié que hoy se juega. También, tenían carreras, lucha libre y concursos de cantar y bailar.

El Alimento:

Su dieta era mayormente aves y pescado, esencialmente su fuente de proteínas. Los Taínos no cazaban animales grandes, porque no los había en la Isla, pero cazaban aves, culebras, las jutías (parecidos a enormes roedores) y las iguanas. Para atrapar los pájaros y las cotorras, los hombres cubrían sus cabezas con hojas, para engañar a las aves. Cocinaban los animales en una barbacoa.  Nosotros hemos heredados nuestra barbacoa de los Taínos. Para la pesca en el mar y en los ríos, usaban las fibras de plantas para hacer sus redes y arpones de madera y concha. Su cultivo incluía maíz, diferentes frutas, maní, piñas y la yuca de donde proviene el casabe.

Los Petroglifos:

Son símbolos de imágenes dibujados y tallados en piedras. Dejaron sus petroglifos en las piedras que delimitan los bateyes, las grandes piedras de los ríos, y las paredes de las cavernas. Es difícil descifrar los símbolos, aunque la figura humana o animal se usa con frecuencia de forma abstracta. Podemos ver petroglifos en los centros ceremoniales de Tibes, Caguana, Utuado, Jayuya, en la Caverna el Indio en Arecibo, y Río Blanco en Naguabo.

El Idioma de los colonizadores:

Los Taínos hablaban el Arawak. No existe escritura del idioma. Nuestro idioma está enriquecido por la lengua de nuestros antepasados Taínos. Palabras tales como: hamaca, macana, maraca, güiro, papaya, yuca, ausubo, fotuto, canoa, y arepa.  De los Taínos podemos aprender de sus dibujos y de otras cosas que han sobrevivido.

Gracias a Lilibet Bigott, Lara y Olga Otero y Editorial El Antillano (www.elantillano.com) por su generosa colaboración.

Este artículo sobre Los Taínos tiene la autoría de

Luis Echevarría

Empezó a contribuir con El Adoquín Times en 2018 con la columna Por el Camino de Luis sobre temas de interés, luego surgieron Una Pregunta Más… y Talento  haciendo entrevistas a talentos artísticos y culturales.

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Author: viajes24horas

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