Mi pueblo

Dormido en un barranco duerme mi pueblo blanco… mi pueblos, mis pueblos.

Siempre lo asumí orgulloso, soy de pueblo.

La vida me llevó a crecer en muchos pueblos y ciudades.

La inmensa mayoría de los españoles tienen un pueblo de origen o referencia familiar.

En el pueblo blanco donde nací solo un primo y sus encantadoras hij@s l@s cuales me llaman tito. Mil gracias sobrin@s… Me hace tremenda ilusión ya que al no tener hermanos, no tengo sobrinos directos. Llerena (Badajoz) es aquel hermoso lugar que recomiendo a todos los viajeros por España.

En otro pueblo blanco me abracé definitivamente a la música, la guitarra me hizo trovador. El duende de Arcos de la Frontera (Cádiz) afianzó mi utopía. En Coria (Cáceres) la desarrollé, canté,  organicé conciertos, creé una asociación cultural…

Con mi espíritu de emigrante climatológico me trasladé al cantábrico. Fue residiendo ya en Bilbao cuando descubrí Santiago de Cuba donde, con el paso de los años tengo el ambiente musical en que me siento feliz.

Ahora que resido habitualmente en la hermosa Santander, viajo habitualmente a mi pueblo en busca de lo que la inmensa mayoría de los españoles buscan en su pueblo, un grupo de amigos y el ambiente musical en que soy feliz y que, por desgracia, en España no tengo..