Hasta ahora, hemos hablado en varias ocasiones sobre la raíz africana en la música cubana. Analicemos las raíces más sobresalientes de las culturas africanas que llegaron al Caribe con la esclavitud y el sincretismo realizado con las virgenes y santos católicos.

Ya indicamos que los primeros esclavos llegan a Cuba en 1513. Sus orígenes son variados, aportando distintas culturas africanas con muchos rasgos comunes. Del mosaico ‚étnico africano, llevado al Caribe durante la trata de esclavos, la cultura Yoruba, es la más extendida. La cultura Yoruba tiene su origen en la actual Nigeria, zona de la que provienen la mayoría de los pueblos Iyesa y Arar. Las zonas centrales de África próximas al Golfo de Guinea son las que aportan más esclavos al Caribe.

La música está íntimamente ligada a la religión en estos pueblos africanos.

Díaz Ayala reflexiona en su libro sobre la conservación de las tradiciones africanas en el Caribe: “¿Cómo pudo transmitirse por siglos, de generación en generación, a través de susurros cambiados en la noche negra del barracón, entre hombres y mujeres muertos de cansancio y hacinados?. Y sobre todo ¡qué obstinación de mantener viva una tradición músico-religiosa a todas luces condenada a perecer! Este extraordinario fenómeno no se produce en un solitario barracón sino en todos. De esta situación de catacumbas resurgirá la música africana en Cuba a finales del siglo XIX, pero estos cuatro siglos de total aislamiento reproducirán, paradójicamente, varias ventajas extraordinarias para esta música: su pureza, vigor, pujanza y decantación de elementos superfluos”

Cuando el africano asimila sus propias deidades a la nueva religión impuesta, sus cantos y bailes salen del barracón definitivamente. Partamos del hecho de que la música no tenía sentido por sí sola sino que iba unida a las ceremonias religiosas.

El sincretismo, o fusión religiosa, permite identificar los dioses de una religión con los santos de otra, así: la Virgen de la Caridad ser Ochún, al que denominaban también “Yalodde” y es hija de los ríos y de las montañas. La Virgen de la Caridad del Cobre, muy venerada por los cubanos, se destaca porque lleva un niño entre sus brazos y es conocida como la diosa del dinero y el oro. Ochún representa a todas las cosas dulces, lindas y voluptuosas.

Santa Bárbara es Changó. Dios de la virilidad y la fuerza. Es también el protector de los truenos y los relámpagos. Su vestimenta siempre es roja, también se le conoce como la diosa de las guerras llevando en sus manos una espada y una copa.

Nuestra Señora de las Mercedes ser asimilada a Obatalá. Es considerada la creadora del mundo. Es conocida como la reina de la paz que siempre lleva en sus manos un cetro y una báscula, luciendo su vestuario blanco. Esta imagen personifica todas las cosas maternales y afectivas.

La Virgen de Regla toma la veneración de Yemayá. La diosa de las aguas y reina de los mares. Los lucumíes le rendían culto a esta deidad. Sus ropajes siempre serán azules y blancos.

San Lázaro será la representación de las potencias de Babalú Ayé, el dios de las enfermedades. De acuerdo con la leyenda era un libertino y al final de tanto andar por el mundo contrajo la lepra.

Otros sincretismos religiosos nacieron de la fusión entre la imagen de San Norberto y las potencias de Ochosí, dios de la caza y la vida salvaje. San Pedro encarna las potencias de Oggún Onile que vive en el monte y es el dueño de todos los hierros, así que representa a todas las cosas fabricadas con acero, hierro, metal y lo simbolizan con machetes, picos, cuchillos, etc. San Antonio es asimilado a Oggún Onile. Santa Teresa a Oyá. San Juan a Oggún Areré… Entre las deidades africanas está también Eleggua, el dios de los caminos. Los rituales santeros comienzan y terminan invocándolo. Es un dios incansable y guerrero, castiga a aquellos que no le respetan.

El 7 de Septiembre, festividad de la Virgen de la Caridad del Cobre (Ochún), se expiden, solamente en La Habana, 2.000 permisos para celebrar fiestas privadas velando a Caridad. También se celebran grandes ceremonias el 3 y 16 de Diciembre en honor de Santa Bárbara y San Lázaro.

Una muestra de este sincretismo ha quedado reflejado en la frase “ponme la mano aquí¡ Caridad, que yo me muero de dolor”. Frase que se repite en varias rumbas y canciones flamencas en referencia a los santeros cubanos. Estos imponían las manos para mitigar el dolor invocando a Caridad del Cobre.

Celia Cruz, Mercedes “Merceditas” Valdés, Caridad Suárez, Obdulio Morales, Alberto Zayas y otros han llevado al disco estos toques, cantos y rezos del ritual afro. La mayoría de cantantes y músicos cubanos practican alguna de estas creencias.

En los lugares que se indican en el apéndice final sobre direcciones recomendadas puede encontrarse una joya, para los coleccionistas, titulado “Santero” de la discográfica Panart. En él participan todos los nombrados junto a los tambores Bat de Jesús Pérez. Una auténtica rareza discográfica. Los tambores Bat no eran usados, habitualmente, en estudios de grabación o escenarios. Sólo los iniciados en la Santería los utilizaban en sus ritos pero hoy en día se utilizan habitualmente en las grabaciones de música afro.

Los ritos religiosos africanos, muy en línea con los ritos espiritistas, forman una serie de círculos de religión y música que a veces se superponen.

En la actualidad, existen en Cuba sociedades secretas que continúan realizando sus reuniones y fiestas. En la provincia de Matanzas, hay centenares de miembros de una sociedad secreta denominada Abakua o Ñañigo. A esta sociedad sólo pueden pertenecer hombres y las canciones que se interpretan en sus rituales mantienen los dialectos originarios africanos. Aunque los Abakuas te enseñen las letras de las canciones que interpretan, no explican su significado a menos que se trate de un “iniciado”.

Ñañigo es el individuo perteneciente a una de estas sociedades secretas, especie de masonería de tribus del Calabaré transplantada por la esclavitud a Cuba, que mantienen sus leyendas, secretos de iniciación, invocaciones, bailes y música propia.

Para pertenecer a una de estas sociedades no hace falta ser negro, ni descendiente de africano. Así hubo, y aún hay en los juegos y células de Nañigos, españoles blancos, criollos nativos, chinos, etc. Los Ñañigos que aún quedan extendidos por toda la isla guardan celosamente sus misterios y secretos íntimos, entre ellos su música, que rehúsan escribir, grabar o dar a conocer a los no iniciados. Erróneamente se ha generalizado el adjetivo Ñañigo para aplicarlo a toda la música de origen africano.

En Cuba hay importantes núcleos Bantues, Carabalies y Dahomeyanos, pero las creencias Yorubas tendieron a dominar las religiones neo-africanas y, de hecho, las canciones religiosas Lucumíes de Cuba son de un yoruba que es suficientemente puro como para ser entendido por los que hablan yoruba en África.

Articulos tomados de www.cubanmotives.com/

GUANABACÓA, LA TIERRA DEL BABALAWO

Por María Argelia Vizcaíno

«…Corre aquí aire de frutos, aire de buenos, aire de bravos».

José Martí

Guanabacoa, la tierra del Babalawo

El vocablo GUANABACOA es aborigen y significa: «lugar alto de mucha agua».

Al llegar los colonizadores españoles encontraron un gran número de indígenas viviendo en esta zona, por ser un territorio generoso y apropiado, y al recrudecerse el sistema de conquista, queda este poblado como «ASILO DE TODOS LOS INDIGENAS QUE ANDAN ERRANTES», refugiándose en éste los escasos nativos supervivientes de las inmediaciones de La Habana.

La cercanía de Guanabacoa a la importante bahía de la capital habanera, facilita a la Corona española para reemplazar los débiles aborígenes, en su mayoría desaparecidos, e introducir en la zona los esclavos africanos procedentes de diversas etnias, por eso es que en esta población es donde primero se sincretizan todas las religiones africanas, manteniendo su vigencia y expandiéndose a toda la isla y al exterior. Es aquí donde más agrupaciones mutualistas afrocubanas se crearon.

Uno de los babalawos (máximo líder en la Regla Ocha) más famosos fue Arcadio Calvo Espinosa, quien en 1949 fundara la «Asociación de hijos de San Antonio» (cofradía de ayuda mutua) y fundador y mentor de la Sociedad de Estudios Afrocubanos, inscrita en el gobierno provincial de La Habana. Pero a él se le internacionaliza por la famosa canción de «UN BRUJO EN GUANABACOA» que popularizara Abelardo Barroso y otros cantantes de la época. Sin embargo, se desconoce que ese «Brujo» que cobraba… «1.05… sin contar gallo y paloma… y 4.75 que ya se me había olvidao», era uno de los hombres más humanos que existieron, repartiendo cariño y consuelo. Que siendo un hombre modesto fue una de la personas que más funerales pagara a las familias pobres y en la mesa de su casa, en la calle Bertematis No. 113 (entre Luz y Corrales), siempre había un plato dispuesto para el que lo necesitaba.

Se recuerda a Guanabacoa la «brujera», por esa canción pegajosa y hasta graciosa, y no se dice que también es un pueblo de fervor religioso, venerando a Nuestra Señora de la Asunción, desde el 15 de agosto de 1578, en que el misionero Francisco celebró la misa en la pequeña iglesia del Campo Santo, (hoy Calixto García, en el barrio oeste de la Asunción); allá un humilde indígena nombrado Jusepe Bichat, convertido al catolicismo, logró gran notoriedad al entregar su vida a la oración y la penitencia, y clavar una gran cruz en la loma más alta donde tenía su humilde choza, de ahí la fama de la Loma de la Cruz.

Es bueno recordarles que en Guanabacoa en 1762, fue donde por primera vez en Cuba se utilizó «la carga al machete», frente al invasor inglés, y el Alcalde Mayor, José Antonio Gómez de Bullones, dio brillo internacional a su pueblo natal con victoriosas acciones guerrilleras, por eso para honrar a su héroe el pueblo nombró a Guanabacoa «La Villa de Pepe Antonio».

No me gusta que identifiquen a Guanabacoa solamente como la Tierra del Babalawo. No olviden que además de santuario de indígenas cuenta entre sus riquezas con una abundancia de corrientes termales y minerales que gozan de prestigio salutífero; recogida en acucioso informe por el sabio prusiano Alejandro de Humboldt. Que fue cuna de patriotas.

Donde existieron el mayor número de instituciones dedicadas al progreso cultural del país, siendo la continuación cultural artística de La Habana, destacándose el Liceo Artístico y Literario que contó desde su fundación (1861) con prestigiosas figuras que asistían a sus magníficas veladas,
siendo el principal Secretario de la sección de Literatura en 1878 nada menos que nuestro Apóstol José Martí. En este Liceo se le daba entrada a todos mientras fueran bien vestidos, no importaba la clase y la raza, algo extraordinario en una época donde existían tantas diferencias de este tipo.
También en esta Villa se fundó la primera Escuela Normal para Maestros de Cuba. Rica en talentos, como la notable pintora Concepción “Concha” Ferrant que asombró a Europa con sus exitosas exhibiciones.

Además de la Tierra del Babalawo, fue también la del maestro Ernesto
Lecuona, Bola de Nieve, Rita Montaner y la mía.

CUESTIONARIO PARA NO PERDER LA CUBANIA Y PARA LOS QUE QUIERAN CONOCER NUESTRAS COSTUMBRES.

1.- ¿Por qué decimos «No hay Habana sin Guanabacoa»?

Porque las dos ciudades son colindantes, es como decir «no hay rosas sin espinas».

2.- ¿Qué compositor popular guanabacoense alcanzó 5 éxitos (hits) en un año (1945)?

Mario Fernández Porta.-

CULTOS SINCRÉTICOS

Por María Argelia Vizcaíno

«…nuestro pueblo que en su mayoría es mestizo, física y espiritualmente…»

Lydia Cabrera

Cultos Sincréticos

Antes de adentrarnos en el tema, quisiera aclarar que siempre que en mis ESTAMPAS hablemos de los Cultos Sincréticos será desde un enfoque cultural y no religioso. Dicho esto, empezaremos por definir lo que significa Sincretismo: Sistema filosófico o religioso que pretende conciliar varias
doctrinas diferentes. Esto es igual a fusión, unión, conciliación. Por lo que es preciso determinar que el Sincretismo religioso es el que permite identificar los dioses de una religión con los santos de otra.

Nuestros cultos sincréticos son producto del proceso de «transculturación» que ha caracterizado la nacionalidad cubana, descrita en Antropología como «unión entre culturas». Esta no es otra que el proceso de difusión o de influencia de los rasgos culturales de una sociedad, cuando entra en
contacto con otra que se encuentra bastante menos evolucionada. Se conforman partiendo de dos concepciones teológicas, legados culturales que heredamos del español y del africano (el menos evolucionado).

Del componente español nos llega como religión oficial el Catolicismo y del componente africano nos llegan diversas religiones, por la diversidad de etnias de procedencia carabalí (los que venían de Calabar como los Ibo, Bras, Ekoy, Brícamos, Oba, Ibibios, y Efik), los congos (los procedentes de
la enorme cuenca del Congo, los Mayombe, Mondongo, Mucaya, Bisongo, Agunga, Cabinda, Motembo, Banguela), los ararás (que venían de las regiones comprendidas entre la Costa de Oro y la de Marfil y se encontraban entre ellos los Ashantí, Fanti, Fon y Mina Popó) y los Yorubas (entre los que sobresalían los Ekiti, Eguadó, Yesa, Agicón, Sabalú, Oyó, Egba y Cuévanos).

En sus creencias estaban mezcladas diferentes manifestaciones religiosas como el TOTEMISMO (creencia en algún animal como los Totems), el ANIMISMO (culto de los espíritus), y el FETICHISMO (veneración excesiva y supersticiosa por una persona o cosa).

Además, son POLITEISTAS (adoran a más de un dios) aunque algunos antropólogos los catalogan de MONOTEISTAS. También tienen influencias de religiones universales de Sumer y de Egipto, y como el Islam, determinados por saludos, costumbres y parte de su vocabulario, etc.

El régimen colonial les prohibió el culto de sus religiones a los esclavos, imponiendo oficialmente el catolicismo y de esta forma da comienzo al fenómeno de sincretización (conciliándose varias doctrinas diferentes) que con el tiempo y las difíciles condiciones en que vivían nuestros negros se
convierte en una religión nacional de raíces africana y española. Hay quienes se refieren a todos estos cultos como Santería, que no es otra cosa que la cultura Yoruba, Regla Ocha-Lucumí, pero la Santería no lo abarca todo, existen la Cultura Bantú de la Regla Mayombe-Conga (Palo Monte) y la Regla Arará-Dajomi de Arará-Dahomey, de las que hablaremos en su momento.

Gracias a Fernando Ortiz (el padre de la etnología cubana) y a Lydia Cabrera se pudo dar valor cultural y social a estos cultos, que en su época era muy difícil hablar y reconocer. Especialmente Ortiz quien además fue el primero en usar los vocablos ‘sincretismo’ y ‘transculturación’ para definir lo que antes le hemos expuesto y que aún en la actualidad, en la antesala del 2000 todavía la Real Academia de la Lengua española no los aprueba (cuando ha admitido términos tan vulgares e innecesarios como decir ‘güevo’ por ‘huevo’, entre otras insensateces).

Hoy en día, somos muchos los interesados en aprender y comentar de todos los hechos mágicos y misteriosos que envuelven estos cultos, aunque sabemos que para algunos todavía es tabú y no se les permite conocerlas.

CUESTIONARIO PARA NO PERDER LA CUBANIA Y PARA LOS QUE QUIERAN CONOCER NUESTRAS COSTUMBRES.

1.- ¿Sabe usted qué es «ver a uno por la boca de un güiro»?.

Pasar un sofocón, ver las estrellas.

2.- ¿Qué es un Chicherecú?.

Un Jigüe, un fantasma.

3.- Nuestro pueblo usa comúnmente para advertir al enemigo «Con todos los hierros»
¿Qué quiere decir originalmente este refrán?.

Que se reciben las herramientas de los Dioses Guerreros, para un enfrentamiento.

DIVINIDADES YORUBAS

Por María Argelia Vizcaíno

«…la santería puede entregarse de lleno al exclusivo culto de los santos. Estos son los que de hecho, gobiernan tanto el cosmos extrahumano como el destino de los hombres.»

Carlos A. Echanove

En la santería cubana se le rendía culto a alrededor de 30 divinidades; con el paso del tiempo muchos de los orishas del siglo pasado hoy son totalmente desconocidos, mucho más los originarios dioses de Nigeria (país de procedencia) donde existen unas cuatrocientas divinidades que no llegaron a sincretizarse con los santos católicos, sin contar además, que algunas deidades principales de la Cultura Yoruba en Africa no son de importancia, o no se le da la misma veneración en Cuba, porque en nuestro país además de sus raíces yoruba-lucumí y la penetración católica se enriqueció con ciertas prácticas supersticiosas que trajeron los europeos al nuevo continente.

Por todo esto es erróneo atestiguar que la Santería es africana y que procede de la misma religión yoruba, cuando hay, además de lo antes mencionado, diferencias evidentes entre sus tradiciones (como podrán leer en la Estampa titulada «Diferencias entre el yoruba africano y el cubano»).
Aunque un yoruba africano moderno puede asistir a las ceremonias santeras cubanas y entender lo que se habla y sus ritos, nunca llegan a ser iguales, así que el fenómeno de la sincretización la convierte en una religión completamente afrocubana.

Las deidades principales en la santería cubana que son llamadas ‘orishas’ –y según sus leyendas fueron espíritus de personas que en vida eran importantes personajes para las tribus africanas– son menos de veinte, entre los que se destacan: Elegguá; Ochosi; Oggún; Orula; Oshún; Changó;
Yemayá; Obatalá; Oyá y Babalú Ayé.

Además de los ‘orishas’ considerados principales o más populares, ellos creen en otros santos yorubas, como leímos en el documentado libro de Natalia Bolívar «Los Orishas en Cuba» están Obbá (que se catoliza Santa Rita de Casia, Santa Catalina de Siena o la de Alejandría, Ntra. Sra. del Carmen, en Matanzas la representan con la Candelaria y algunos creyentes de La
Habana la han sincretizado con Santa Catalina de Palermino y la Virgen del Camino); Osún (San Juan Bautista); Los Ibeyis (San Cosme y San Damián); Naná Burukú (Santa Ana); Yemmu (la Virgen María); Oké (Santiago Apóstol y en algunas regiones Santa Marta); Inlé (San Rafael Arcángel); Osaín (San Antonio Abab, San Silvestre, San José y San Benito); Orisha Oko (San Isidro el Labrador); Yewá (Ntra. Sra. de los Desamparados, de Monserrat, de los
Dolores, Santa Clara de Asís y Santa Rosa de Lima); etc.

Estos ‘orishas’ al fundirse en el panteón católico sólo se conocieron por sus nombres en castellano pues la mayoría de los seguidores de la Regla Ocha desconocen la historia que llevaron a los santos a los altares católicos. Los santeros más bien mantienen la leyenda africana (patakí u ‘oddun’) para poder distinguirlos, ni siquiera en su mayoría saben el motivo de la sincretización.

También los creyentes de la cultura yoruba acuden a otros santos católicos (sin estar sincretizados) «en urgencia», porque los consideran especialistas en distintas enfermedades, llamándolos médicos celestiales. Como nos ha contado Lydia Cabrera en ese extraordinario libro que nombró «El Monte».
Para enfermedades del estómago invocan a: San Gregorio Magno y San Bernardo; para hidropesía le rezaban a: San Fermín y San Quintín; para enfermedades de los pies, San Servando; y de las piernas: San Hilario y San Leonardo; para los oídos y los ojos: San José, Santa Lucía y San Felipe; y la garganta: San Blas, Santa Margarita y Santa Ludovine. Para los partos, San Ramón Non Nato; para los dolores de muela a Santa Apolonia; y el asma, San Jacobo de Sales.

Los creyentes de la Santería y también los Paleros y espiritistas creen que las enfermedades son efecto del odio, la envidia, el rencor, la mala voluntad o castigo que da el cielo o los ‘orishas’ por alguna falta cometida, promesas por pagar a algún Santo, y hasta un olvido involuntario, incluso promesas que deben los padres o algún familiar por uno.

Cada Santo determina diverso género de enfermedades y su consecuencia funesta: la muerte. Por ejemplo, Babalú Ayé (San Lázaro de las muletas) mata por gangrena, las viruelas, la lepra, embolias, erisipelas, ñáñaras, enfermedades venéreas, y tuerce piernas y engarrota (después de la aparición del SIDA también se le atribuye). Oshún (la Caridad del Cobre) y Yemayá (la Virgen de Regla) castigan las partes genitales, el vientre de la persona, matando con agua dulce o salada, con la lluvia y la humedad. Oyá (Ntra.Sra. de la Candelaria o Santa Teresita del Niño Jesús, y en otras zonas La Virgen del Carmen) da la muerte ocasionada por descargas eléctricas, incluyendo los
rayos. Inle y Orula enloquecen; y Oggún (San Pedro, el Sarabanda de los paleros) mata a cuchilladas, a machetazos, descarrila el tranvía o el tren, (con el modernismo se le incluye los accidentes de autos).

Todo este complejo sincrético aunque es de origen africano tuvo lugar en Cuba, y hemos observado que deidades que pertenecen a tierras cercanas (en Africa) y a tribus diferentes, se han incluido mientras que otras han ido desapareciendo a medida que va evolucionando el mundo.

LA SANTERÍA

Por María Argelia Vizcaíno

«La religión es útil cuando se funda absolutamente sobre la moral y abandona el culto de las fórmulas».

Cesar Lombroso

La Santería

Se dice que las primeras de todas las etnias africanas en llegar a Cuba como esclavos, fueron los descendientes de un supuesto puerto ULKAMI o LUCUMI en Nigeria, entre los ríos Volta y Niger, aunque Leví Marrero, en su documentada Geografía de Cuba escribió, que fueron los mandingas del Africa Ecuatorial, pero lo que sí podemos asegurar es que fueron los del norte de
Nigeria los que en mayor número llegaron a nuestro país.

A partir del siglo XVI es cuando comienza la fusión de las creencias de los esclavos con el catolicismo oficial, que aunque muchos antropólogos la catalogan ‘monoteísta’ profesan devoción a los santos y a muchas manifestaciones de la Virgen, dándose el fenómeno religioso de crearse un
culto nuevo conocido por Santería con bases Yoruba-Lucumí y Católica. Debe su nombre por el exclusivo culto a los Santos, representados por piedras que tienen poderes mágicos.

En los primeros siglos de colonización española, la esclavitud era muy benigna, siendo la Iglesia Católica de España más flexible que la protestante inglesa, aceptando la forma de adaptarse de nuestros esclavos, creyendo que con el tiempo los iban a evangelizar completamente, por esto
les permitían sus fiestas, sus músicas y diversiones, posiblemente desconociendo en parte, que esa era la forma de su liturgia religiosa, aunque el idioma fue una barrera para poderlos convertir, pues eran muchas clases de lenguas difíciles que los sacerdotes tenían que aprender, por las diferentes clases de etnias, que les dificultaba el camino, mucho más cuando los esclavos eran traídos en grandes cantidades, en un período tan corto que no les daba tiempo a prepararse.

Los africanos aceptaban con beneplácito los nuevos dioses que les imponían los amos y los fundían con las figuras de sus ORISHAS, y entre confusos, temerosos, y perseverantes, unieron a Santa Bárbara con su Changó, a San Francisco con su dios Orula, y así sucesivamente. Ellos hacían ver al amo su conversión pero sin dejar sus creencias.

Nos dice Natalia Bolívar en «Los Orishas en Cuba» que ‘YORUBA’ «es el término que identifica a todas las tribus que hablaban la misma lengua (…) es una denominación básicamente lingüística (…) es parte de la subfamilia ‘kwa’, a su vez (…) se halla dividida en múltiples dialectos de las divisiones tribales.» Según ella una de estas tribus fue la Ulkumí mencionada ya en 1728, y que dio origen a la palabra ‘lucumí’ (soy amigo), con la que se denominó por mucho tiempo a todos los yorubas recogidos posteriormente en la Regla Ocha.

Los Yorubas eran grandes artesanos, por eso en la práctica de esta religión se utilizan infinidades de objetos, donde se destacan los tambores porque son el medio de comunicación (para ellos música, baile, canto y religión es una misma cosa). También están los collares ELEKE (como resguardos), y la adivinación.

El jerarca mayor es el BABALAWO, que utiliza el tablero Ifá con la Cadeneta OKUELE para la adivinación. Le siguen los Babaloshas o Iyaloshas, es decir, el Santero o la Santera que utilizan el OBI (coco partido en cuatro pedazos) para adivinar y el DILOGGUN (los caracoles). En Cuba hay quien practica la Santería solamente pero también, hay Santeros llamados «cruzao» que
practican la Santería y el Palo Mayombe o también abakuá y todos, en su mayoría, se mezclan con el espiritismo.

Esta práctica siendo de transmisión oral, tan perseguida y vilipendiada, milagrosamente se ha mantenido hasta nuestros días, extendiéndose a otros países. Aunque en la actualidad existen varios manuales de gran importancia para sus seguidores, muchos de ellos no coinciden entre sí, sobre todo en la forma de sincretizar sus deidades y los poderes que le atribuyen, como a su Diosa Oyá, dueña de la centella y los temporales, que se catoliza en La Habana con la Virgen de la Candelaria; en Santiago con Nuestra Sra. del Carmen; en Matanzas con Santa Teresa de Jesús, y son aceptadas por todos sus seguidores actuales que le buscan a cada catolización un camino diferente de su Oyá, sin darse cuenta que aquellos antepasados que la fundieron en el panteón católico, eran de distintos territorios de Africa, y aunque tenían creencias similares no eran exactos sus dioses. Pero esto lo estudiaremos más adelante.

CUESTIONARIO PARA NO PERDER LA CUBANIA Y PARA LOS QUE QUIERAN CONOCER NUESTRAS COSTUMBRES.

1.- Sabía usted que cuando decimos que «hacemos una cosa sin encomendarnos a nadie»

es una frase que usaban mucho los Santeros y de ahí se ha hecho popular,

¿cómo lo interpretas?

Es hacer las cosas inesperadamente, de súbito.

2.- ¿Qué es el Bilongo?

Un daño o brujería que practican algunos creyentes de mala fe.

3.- Cuando debes mucho se dice que «le debes a las Once mil Vírgenes y a cada Santo

¿qué? Una vela o un peso.

4.- ¿Qué quiere decir el proverbio Yoruba «El puerco que se baña en el lodo siempre busca una persona limpia para restregarse»?

El que anda en malos pasos trata de hundir a otro.-

PALO MONTE

Por María Argelia Vizcaíno

«Cuba tiene todavía un tesoro abandonado, por el blanco que lo ignora, por el negro que lo esconde, por el presuntuoso ignorantón que lo desprecia»

Fernando Ortiz

Palo Monte

A partir de la segunda mitad del siglo XVIII, comienzan a formarse en Cuba los primeros asentamientos de la Cultura Bantú con carácter definido, que se unificaron al principio del siglo XIX. Se decía que eran de origen Congo porque ellos, con sus fuertes rasgos, dominaron el resto de los grupos étnicos que eran Mondongo, Bisongo, Timbiseros, Mandingas, etc. de raíz
Imbisa, traídos de lo que son los actuales estados de Zaire, el Congo, Angola y Mozambique. Ninguno conservó la pureza de su origen y, sin embargo, es el segundo grupo en importancia de los cultos de origen africano en Cuba.

Se dividen en tres Reglas principales: Mayombe (la más pura o menos sincretizada), Briyumba o Brillumba (mezclada con Regla Ocha) y Kimbisa, esta última creada por Andrés Petit, para unificar los poderes de la santería y el catolicismo en el culto congo, (dando nacimiento como en la
Briyumba a la forma mixta de practicar la religión, a lo que se le llama «santo Cruzado» o «Palo cruzado»), que rápidamente se extendió a las otras, por la necesidad de fortalecerse, asimilando ciertos elementos yorubas-cristianos, por eso las vírgenes y santos católicos, los Orishas santeros y los mpungos (deidades paleras) son como un mismo santo.

Lydia Cabrera escribió en el libro «La regla Kimbisa del Santo Cristo del Buen Viaje» que Petit, su creador, para proteger y defender de venganzas y maleficios a sus partidarios (de la secta abakuá principalmente) decide fundar la Regla Kimbisa, «dejándonos en ella el modelo más acabado de
sincretismo religioso que se produce en Cuba (…) Petit hizo un ajiaco, un revoltillo, cogió de todo: trabajó con Palo, con Ocha, con Santo, metió el espiritismo, la brujería, la iglesia, cuanto encontró, para vencer (…) sin embargo (…) tomó más de los congos que de los lucumí.» De esto hablaremos más adelante en «Agrupaciones afrocubanas» y «El nacimiento de las Reglas Sincréticas.»

Así como el jerarca mayor santero es el Babalawo, aquí el mayombero es el Tata Enkise, el Padre Nganga, el padrino, el que tiene los conocimientos para funcionar ante la «Prenda» (Nganga-Nkiso) o ‘cazuela’, que es como la casa de su muerto esclavizado, del cual se posesionan en medio de cantos, para predecir y aconsejar. Mediante un trato con el muerto que vive en la ‘cazuela’, ellos lo atienden, por ejemplo le derraman sangre de un pollo recién sacrificado y a cambio el muerto lo obedecerá y protegerá contra todo lo malo.

El palero, emplea para adivinar el Mpakeo Mpaka Menso, que es un cuerno que tiene en su interior ingredientes mágicos y cuya abertura está tapada por un espejo que el brujo va ahumando y a través de él lee las figuras que aparecen de entre el humo. Para ellos es básico ver el futuro para arreglar la vida de manera rápida y eficaz.

Los muertos forman parte de la vida diaria como miembros de la misma familia, y aunque no hay una rica mitología como en los Yorubas, sí tienen un conocimiento herbolario o botánico bien desarrollado, adorando las plantas (la presencia del Palo Monte es básica, es el elemento mágico),
también adoran todas las fuerzas de la naturaleza: los vientos, el mar, los metales. Tienen una música y cantos pobres comparados con los Yorubas, pero con sus instrumentos musicales propios, usando como su lengua ritual una mezcla del «kilongo» con el español.

A la Regla Bantú como hemos visto en sus distintas Reglas, la enriquecieron además de los Yorubas y el catolicismo impuesto, algunos elementos de los ritos espiritistas, por lo que hace esta heterogeneidad étnica (lo mismo que los Santeros, hacen que los cultos africanos no sean tan exactos en Cuba como en su país de origen) que sea exclusiva de Cuba, con sus orígenes en el
Congo.

CUESTIONARIO PARA NO PERDER LA CUBANIA Y PARA LOS QUE QUIERAN CONOCER NUESTRAS COSTUMBRES.

1.- ¿Cómo se saludan los paleros?

«Salam Malekun» y le responden «Malekun salam», (por la influencia árabe en estas religiones).

2.- ¿Qué quiere decir esta frase conga: «En lo tocante al monte, ni un bejuco»?

En lo que respecta a tal asunto no cederé.

3.- «El que no tiene de congo tiene… de carabalí.

4.- Esta frase se le atribuye a los esclavos del tiempo colonial: «Cuando ‘LAMO’ te trata de ‘Su merced’ es que te ‘QUIE’ vendé».

¿Qué recomienda?
Desconfiar del buen trato cuando es desacostumbrado en una persona.

¿POR QUÉ SANTERIA?

Por María Argelia Vizcaíno

«…han pasado a Cuba, más sin que se halle nunca ausente de este espiritismo la noción de un Dios Supremo que todo los gobierna LEJOS DEL MUNDO.»

Lydia Cabrera

¿Por qué Santería?

Como en la Regla Ocha, de origen yoruba-lucumí, para todos sus actos y rezos se encomiendan a sus Santos-Orishas, se popularizó con el nombre de Santería, pero no por esto dejan de creer que existe un Dios Supremo. Este Dios para ellos es «infinito, inconcebible», pero ajeno a todo cuanto sucede en la tierra, aunque esta sea su obra.Muchos investigadores sostienen que antes de que los africanos se contagiaran con las religiones islámicas y cristianas creían en un sólo Dios, y quedespués al ser traídos como esclavos al nuevo mundo, e imponerles nuevas creencias sincretizaron al único Dios como Olodumare, considerando que creó el mundo. Algunos creyentes le llaman Olorun-Olodumare, otros creyentes nos dicen que Olofi es el creador de la tierra y todo lo que está en ella como los Orishas, que Olordumare (para Lydia Cabrera es Olóddumare y algunos de sus confidentes le nombraban Oloddumadyé) representa el universo, y hacia él nos dirigimos por medio de Olofi, que es como un «dios escondido» que funden con Jesucristo. Para mencionar su nombre deben primero tocar el suelo con la yema de los dedos y después besarlos (igual que se hace con Yewá, según nos indica Natalia Bolívar en «Los orishas en Cuba»).

Olorún u Olorum es el sol, símbolo de energía universal. Cuando un creyente se refiere a Olofi y Olordumare, buscan el sol por ser la creación más visible de la humanidad, considerado el «sustento de la existencia en el plano terrestre», atribuyéndole a este trío una analogía con la Santísima Trinidad cristiana.

La mayoría piensan que Olofi es el Creador, se limitó a crear y después a descansar y como es el Dios «más viejo» no se mete en nada, no trabaja, vive retirado, no pide nada; sólo respeto. No baja al mundo. Como lo consideran tan grande no cabe en cabeza de nadie, por lo que no se puede «asentar», y no se le rinde culto, como le hacen a los demás Orishas que comen simbólicamente y bailan a través de sus hijos. Por eso carece aparentemente de gran importancia en las plegarias de los feligreses de este grupo, mencionándose en sus ceremonias mucho a los Santos y muy poco a Olofi.

Según uno de sus patakies; Olofi creó el mundo, y la primera tierra que escogió fue Ifé-ifé, que al principio estaba poblada por los Orishas (Santos), más tarde repartió su poder entre ellos, cada uno obtuvo «por méritos reconocidos» lo que le pertenecía: Olokun las profundidades del mar,
Orisha Oko los campos sembrados, Oggún los metales, Osaín el secreto de las plantas, etc. Por esto, es que Olofi no interviene en el destino de los humanos, que nacieron después y se fueron expandiendo. Este es un concepto equivalente no sólo para la Regla Ocha, sino también para la Bantú que conocen a Dios por Nsambi, y los Abakuá le llaman Abasí.

Cuando y seguidor de regla Ocha se «hace santo» se le asienta su Eledá en su cabeza. Según relató Natalia Bolívar conjuntamente con Carmen González Díaz de Villegas en Itutu, «Eledá es la deidad de quien lo adorará de por vida, cuando se hace santo o ingresa en la Regla de Ocha (…) Eledá podía parangonarse, en cuanto a sus funciones y atribuciones, al Angel de la
Guarda de los católicos.»

Todos los Santeros y creyentes de la Santería tienen sus vidas sometidas a los caprichos de sus deidades (Orishas), y todo está impuesto a los designios de éstos: amores, enfermedades, accidentes, el nivel económico. Por lo que si uno tiene problemas en el matrimonio tiene que encomendarse a Oshún, la Diosa del amor, para hacer los remedios que ella indique para el
caso. O sea, que todos estos «remedios» o «trabajos» se hacen por mediación de un Santo determinado de acuerdo al problema, pero el creyente sabe que sus cosas se resuelven por la voluntad de Olofi.

Según define el Reverendo padre Juan J. Sosa en el artículo «Religiosidad popular y sincretismo religioso» la «Santería es la adoración de dioses africanos bajo la apariencia de santos católicos, resultado de la transculturación y sincretismo religioso de los pueblos del Caribe.»

Los Orishas (yorubas), los Mpungos (congos), e Inkísus (carabalíes) están por debajo de Dios, «él manda en todos». He aquí la esencia básica de la Regla Ocha y de ahí el nombre Santería puesto por el pueblo a ese culto tan extendido que adora a los Santos.

CUESTIONARIO PARA NO PERDER LA CUBANIA Y PARA LOS QUE QUIERAN CONOCER NUESTRAS COSTUMBRES.

1.- ¿A qué Santo es el primero que se le canta y se le baila, al primero que se le reza, y al primero que se le da de comer?

A Elegguá, por eso es el número uno. Según la mitología este privilegio se lo concedió Olofi.

2.- ¿Qué domina San Lázaro (Babalú Ayé)?

La enfermedades de la piel y los huesos.

3.- ¿Qué se le pide a Olorum?

En ciertas ceremonias se le implora para alejar a los muertos y se bebe Dengué (refresco de maíz seco con azúcar y miel de abejas). También se le pidelabendición.

PRINCIPIOS BASICOS DE LA SANTERÍA CUBANA

Babalawo, Awo o Babalao es el título Yoruba que denota a los Sacerdotes de Orunmila u Orula. El Orisha de la sabiduría que opera a través del sistema adivinatorio de Ifá. Orunmila es conocedor del pasado, el presente y el futuro. El Babalawo como sacerdote de Ifá, puede predecir el futuro y como manejarlo a través de su comunicación con Orunmila. Esto se hace consultando Ifá a través de la cadena de adivinación llamada Okpele, o semillas sagradas llamadas ikin sobre el tablero de adivinación de Ifá.

En  la Santería o Religión Lukumí, el Babalawo o “padre de los secretos”, o Awo, es reconocido como clérigo y actua como tal en la comunidad. Un Awo es el consultor espiritual para los clientes y aquellos que deben ser asistidos para conocer a su Orisha tutelar e iniciarse en la tradición espiritual de los Orishas.

En el tradicionalismo existen mujeres sacerdotes de Ifá llamadas Iyanifa, aunque esto no ocurre en la diáspora.

Los Awos deben mantener un entrenamiento en la memorización e interpretación de los 256 Oddun y los numerosos versos (eses) de Ifá. Tradicionalmente, el Babalawo además tiene otras especialidades profesionales. Como por ejemplo, puede también ser un gran herborista, mientras otros se especializan en eliminar los problemas causados por los Ajogun. El Babalawo es entrenado en la determinación de los problemas y en la aplicación de soluciones seculares o espirituales para la resolución de los mismos. Su función primordial es asistir a las personas a encontrar, entender y a procesar la vida hasta que experimenen la sabiduría espiritual como una parte de las experiencias cotidianas.

El Awo debe ayudar a las personas a desarrollar disciplina y carácter que apoyen ese crecimiento espiritual. Esto es realizado a través de la identificación del destino espiritual del cliente, llamado Ori y desarrollar un camino espiritual que pueda ser utilizado como apoyo para cultivar y vivir ese destino.

Ya que el desarrollo espiritual de los demás está a cargo del Awo, este debe dedicarse a mejorar su propio conocimiento de la vida y convertirse en ejemplo para los demás. El Awo que no controla su propio comportamiento a los estándares mayores de moral, puede perder el favor de su comunidad Orisha y es juzgado de manera mas dura que los demás.

Algunos Awos son iniciados como adolescentes mientras otros aprenden ya de adultos. El entrenamiento y años de dedicación a Ifá es la marca de los mas instruidos y espiritualmente favorecidos. Es por esto que como promedio los iniciados de Ifá deben entrenar al menos una década antes de ser reconocidos como Babalawos completos. y respetar siempre y regirse en el transcurso de su vida familiar y religiosa por los 16 madamientos de ifa.

Principales Signos de la Santeria Cubana

El oraculo adivinatorio más popular que existe es el de los Caracoles. Este oraculo es utilizado por los Babalaos y Santeros. Con el se pueden determinar los problemas y situaciones cotidianas de la personas que lo consulten. Por medio de éste oraculo los Santos u Orishas de la Religion Yoruba se manifiestan al Babalao, Santero y Santera los problemas, advertencias o mensajes de la vida del paciente consultado y despues, también mediante el oraculo, se conose la manera de solucionar o evitar los problemas. Los Caracoles son “la boca del Santo”, y en efecto a través de ellos los Orishas se comunican con nosotros los mortales para aconsejarnos. Cada orisha posee un juego de Caracoles a través de los cuales habla, pero en una consulta cotidiana el babalao o el Santero usa los Caracoles de Elegua. En éste caso los Orishas transmiten los mensajes a Elegua y éste a través de sus Caracoles se comunica con el Santero quien descifrará los mensajes que ayudarán o guiarán al paciente que se consulta. Como todo lo de la Santeria Cubana o religión Yoruba, estos Caracoles deben ser consagrados bajo ciertas reglas y sólo los Santeros, babalaos y santeras pueden utilizarlos, ya que ellos tienen el ashé o poder divino para entenderlos y manejarlos adecuadamente y comunicarse con los Orishas. Antes de usarlos, los Santeros consagran estos Caracoles en unas ceremonias secretas en donde quedan impregnados con la energía del orisha con que se consagra. Estos peculiares caracoles Yorubas son de origen africano aunque también se pueden conseguir en la India y Cuba. En la antigüedad eran usados como dinero hasta que los Orishas decidieron adoptarlos como un elemento de conexión entre ellos y los humanos creando este oraculo para el bien de toda la Humanidad.

Dicho Oraculo está conformado por 21 caracoles de los cuales se usan solo 16 y a su vez se leen o interpretan 12. Al decir que se usan 16 caracoles nos sugiere que existen 16 signos principales, los cuales irán apareciendo según vayan cayendo los caracoles en la estera. De esta manera tenemos los 16 signos: Okana, Eyioco, Ogundá, Irozo, Oshé, Obbara, Oddí, Eyeunle, Osá, Ofún, Ojuani, Eyilá, Metanlá, Merinlá, Marunlá y Meridilogún. Cada una de estos signos tiene un significado específico y posee características muy precisas en cuanto a la relación entre los orishas y los seres humanos.

Como hemos dicho anteriormente, el sacerdote Yoruba o babalao interpretará el oráculo de los Caracoles hasta el signo Eyilá, debido a que está prohibido leer los signos posteriores a él. Esta regla se deriva de una historia en donde aparece Orula como el Orisha que usaba los Caracoles, en esa época él tenía la facultad y la potestad de interpretarlos por completo con sus 16 signos. Un día salió de su casa y volvió antes de tiempo, encontrando a su mujer Yemayá sentada en la estera y dándole uso a su oráculo. En el momento en que se encuentran los dos orishas estaba el signo Eyilá en la estera tras lo cual Orula dijo: “Ahora mi oráculo te pertenece pero sólo lo leerás hasta éste signo, hasta Eyilá”. Y a partir de ese momento Orula no usó más los Caracoles, para consultar usaba la mente hasta que llegó a sus manos la tabla de Ifá. Los Caracoles fueron usados por Yemayá y luego por Oshún para luego ser legados a los Santeros, los cuales por siempre deberían respetar la regla de leerlos hasta el signo Eyilá.

De esta manera si en algún momento el oráculo se extiende a los signos Metanlá, Merinlá, Marunlá y Meridilogún es obligación de todo Santero el llevar a la persona que se está consultando a la casa de un Babalawo, debido a que los Caracoles están indicando por medio de sus cuatro últimos signos, que Orula es el que quiere hablar con esa persona.

Se dice que antiguamente el sacerdote que usaba el oráculo se limitaba a interpretar solamente un sólo signo, o sea que si al lanzar los Caracoles a la estera aparecía el signo Oddí, la consulta se limitaba a la interpretación de ese signo para resolver el caso que lo ocupaba; pero a través del tiempo el oráculo del Diloggún, como también se le conoce, sufrió profundas transformaciones haciéndose más amplio en cuanto a su manera de interpretarlo. Esto se logró cuando se fusionaron o se relacionaron los 16 signos entre sí, apareciendo otros signos con características propias y dándole mayor cobertura al oráculo. De esta forma aparecieron signos como Oddí-Obbara, Eyeunle-Eyioco, Osá-Ogundá, Oshé-Ofún, etc; por supuesto respetando siempre la prohibición de leerlo más allá del signo Eyilá.

Se puede decir entonces que el oráculo del Caracol es una derivación del oráculo de Ifá, siendo el del Caracol más limitado, ya que debido a la prohibición de la que ya hemos hablado, sólo se leen 144 signos de los 256 que tiene el oráculo.

En estos signos aparecen fábulas, cuentos y leyendas en donde están plasmadas las diversas vicisitudes por las que el ser humano a pasado y pasará. Es obligado de que el Santero que maneja éste oráculo memorice estas historias para que en el momento en que aparezca algún signo, pueda interpretar y determinar la situación que envuelve a la persona que se consulta, para de esta forma poder ayudarla a resolver cualquier problema o canalizar situaciones gracias a los consejos dados por los Orishas.

Es obvio entonces que los Santos utilizan las historias o pattakíes del oráculo de los Caracoles para hablar con nosotros los humanos, por consiguiente la precisión de estos mensajes dependerá de la pericia del Santero a la hora de interpretar apropiadamente dichas historias.

Gracias a éstos signos del oráculo los Orishas advierten a los santeros de peligros por los que la persona puede pasar y a su vez la manera de evitarlos. También pueden dar consejos para evitar problemas de salud, situaciones con la justicia, cualquier problema cotidiano, pérdidas en los aspectos económico, social y amoroso o también pueden detectar problemas de índole espiritual, tales como la presencia de espíritus oscuros o brujerías. Otro aspecto que se maneja a través de éste oráculo es la guía de los Santos Yorubas para el mejoramiento de la persona, mejoramiento que puede ser material o espiritual. En él los Orishas indican los consejos y los ebboses para rectificar el camino de los que consultan el oráculo. En ese momento la persona puede enterarse de cierto aspectos de su personalidad que debe corregir, las cosas que debe o no debe hacer para mejorar su vida, qué Orisha lo está defendiendo, que ofrendas puede hacer para satisfacerlo, los trabajos que se deben hacer para limpiarse espiritualmente, además puede saber que le deparará el futuro con la finalidad de que la persona se prepare para enfrentarlo dependiendo si éste es positivo o negativo. Como citamos anteriormente, cada Orisha tiene una “mano de caracoles” con los cuales habla. Elegguá es el encargado de hacerlo en una consulta normal y los demás Orishas lo hacen en una de las ceremonias que se realizan para consagrar a un nuevo Santero. Dicha ceremonia lleva por nombre Itá o “lectura del porvenir” y es en donde la persona consagrada tiene la oportunidad de que cada Orisha hable por separado a través de sus Caracoles expresando los consejos que tendrán influencia sobre el resto de su vida.

La ceremonia del Itá debe ser realizada e interpretada por un Obá-Oriaté, ya que dicho personaje maneja todo el conocimiento que envuelven los Caracoles y es el único preparado para interpretar los mensajes y consejos que los Orishas emiten a través de éste oráculo

la-santeria“ La santería permite a cada ser humano lograr la mejor estancia terrenal posible ”

La santería es una filosofía-religión afrocubana muy poco conocida en España y, precisamente por ello, está rodeada de un halo de misterio que Okanbi, babalawo y santero cubano nos ayuda a desentrañar.

Pregunta. La santería es una filosofía-religión desconocida. La ignorancia hace que mucha gente la relacione con asuntos misteriosos y oscuros…

Respuesta. La ignorancia es motivo de oscuridad en todos los aspectos, y si se une a la mala intención y el menosprecio, intenta destacar defectos en vez de virtudes e impide ver la realidad de las cosas.

P. ¿Qué pretenden sus ritos?

R. Las consultas y las consagraciones, son las ceremonias más habituales. En ellas se intenta informar sobre los tabúes individuales, para permitir que cada ser humano logre la mejor estancia terrenal posible, de acuerdo con su destino.

P. ¿Qué es la regla de Ifá? ¿Quién es Ifá Orisa?

R. Los dos nombres se refieren a lo que ha sido llamado popularmente desde los años 50 del pasado siglo como La santería. Una filosofía- religión afrocubana, resultante de la mezcla que tuvo que hacer el esclavo para simular ante el esclavista que adoraba sus dioses católicos, cuando en realidad mantenía la adoración a sus Orisas ancestrales. Es por eso que funde criterios y creencias católicas con prácticas y ritos africanos de varios tipos.
En la actualidad se ha expandido a múltiples países de América y Europa, como México, Puerto Rico, Venezuela, Panamá, Brasil, Colombia, España, Francia, Holanda, Alemania e Inglaterra por mencionar algunos.

P. ¿Existe una comunidad practicante de santería en Bizkaia?

R. En Bizkaia probablemente haya menos seguidores que en otras ciudades españolas. Canarias, Madrid o Valencia, por ejemplo, le superan con creces. Lo que sucede es que los practicantes y seguidores de Ifá Orisa, a diferencia de otras prácticas, no se constituyen en comunidades, ni tienen iglesias o centros de culto donde realizan ceremonias cada semana. Están dispersos geográficamente y realizan sus ceremonias dentro de sus casas con sus familiares de sangre y de iniciación. Esto dificulta conocer el número de seguidores por regiones. Pero donde haya un sacerdote y un iniciado o iniciada aglutinadores, existirá sin dudas, un número indeterminado de seguidores.

P. ¿Qué tipo de ritos practican?

R. Misas espirituales, ofrendas propiciatorias y de agradecimiento. Iniciaciones y celebraciones festivas.

P. En ocasiones sacrifican animales…

R. Todos los objetos que utilizamos en la vida, con excepción del propio ser humano, son usados como sacrificios, según aconseje el oráculo, es decir plantas, frutas, ropas, comidas, bebidas y animales.

P. ¿Qué utilidad tiene una práctica de este tipo?

R. Propicia el apoyo de los Poderes Superiores para vencer las dificultades cotidianas.

P. En su sección de ‘El Portaluco’ usted escribe un artículo titulado ‘El don de Alba’ en referencia a la nueva serie televisiva y señala que ésta le hizo pensar en la cantidad de mujeres jóvenes que en la vida real no pueden canalizar adecuadamente ese don de ver espíritus por temor a ser tachadas de locas o brujas. ¿Existe de verdad gente que ve espíritus?

R. Los testimonios de los panelistas (tertulianos) que participan y debaten después de cada capítulo del Don de Alba, ponen de manifiesto la realidad cotidiana del espiritismo y las personas que lo experimentan y lo sufren debido a la incomprensión del entorno social.

P. Usted ha escrito también sobre los aquelarres…

R. Las llamadas brujas vascas fueron perseguidas por esas prácticas, y con su desaparición se perdió temporalmente la continuidad de sus ritos. Las herederas actuales han dado nuevos nombres y formas a las prácticas de entonces. Hoy sólo se busca información sobre los difuntos, para tranquilidad de las personas. Ahora, por ejemplo: se nombra constelación familiar a una misa espiritual con la participación de personas con percepción espiritual que brindan información sobre miembros de la familia en cuestión vivos o muertos, para lograr armonía familiar. Se funden capacidades espirituales con conocimientos de terapias variadas como la kinesiología, para lograr el bienestar del individuo en el marco físico y espiritual.

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