Por: Marilis Garzón Morote

 

En ocasión celebrarse este 18 de Febrero el Día del Instructor de Arte queremos recordar y reconocer a través de esta página la labor de quien fuera paradigma del ejército del Arte como lo llamara Félix Pita Rodríguez, nos referimos a Olga Alonso Gonzalez esa intrépida adolescente que dio lo mejor de sí desde su trinchera, predicó con el ejemplo y se destacó en las múltiples tareas que le toco desempeñar en lo social, lo político y lo artístico; convirtiendo su corta y fecunda vida en “una maravillosa obra de arte”

 

De personalidad férrea, de ideas y convicciones claras… pero sobretodo excelente camarada, amiga, con una Fe de roble e inquebrantables principios revolucionarios, lo que se pudo apreciar cuando dijo: “lucharemos con fe en la victoria porque tenemos fe en nosotros”

 

Militó al triunfo de la Revolución en la Asociación de Jóvenes Rebeldes que con posterioridad pasara a ser la Unión de Jóvenes Comunistas e hizo vida en organizaciones políticas y de masas como: los Comités de Defensa de la Revolución y la Federación de Mujeres Cubanas.

 

En su artículo acerca de la proyección del Instructor de Arte entre las masas acotó… “nosotros seremos los encargados de elevar el nivel cultural del pueblo, donde se encontrarán valores artísticos con raíz popular, que son los que darán origen a la forma nacional del arte y la literatura, y a los que les había estado vedado su inicio en ello, y los llevaremos de la mano por el camino bello y amplio que la Revolución joven y experimentada les ha abierto” …

 

Olguita como cariñosamente le decían cultivo varias manifestaciones artísticas y otros saberes: el teatro, la literatura, la danza y la docencia. Puso su prosa al servicio de la Patria, supo hacer realidad sus versos cuando dijo…” los libros en las manos y las manos en la tierra” …

 

Vivió escasos 19 años, pero dejó un cúmulo de reflexiones y recomendaciones para los jóvenes de su época y las actuales generaciones de Instructores de Arte. Martiana de pies a cabeza hizo suyo al dejarnos la siguiente profecía ¨La muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida; truécase en polvo el cráneo pensador, pero viven perpetuamente y fructifican los pensamientos que en él se elaboraron.