Santiago de Cuba puede iniciar en cualquier momento una nueva revolución musical y por arte de magia podrian aflorar un ramillete de nuevos valores pero, hoy por hoy, el único cantador que hemos visto sentado con su guitarra en la tarima de los grandes es Reinier Fernandez.

Es lamentable que los jovenes, musicos de conservatorio, no vayan a la trovita a beber en la fuente primigenia de la trova.

Los actuales guitarristas están a punto de perder, ojalá lo tengamos para muchos años y Dios todopoderoso lo conserve, a una referencia viva de la guitarra trovadoresca como es Alejandro Almenares, el único eslabón que a sus 85 años les puede unir con la sabiduría de Sindo Garay o su papá Angel Almenares.

Dicen que solo se valora lo que se tiene cuando se pierde y parece que no aprendemos.

¿No sería el momento de que Alejandro Almenares pudiera brindar clases de interpretación de guitarra y tres tradicional a los jóvenes instrumentistas santiagueros? ¿No sería un buen momento para que las instituciones culturales crearan un aula de TROVA TRADICIONAL para que algúnos jóvenes pudieran tener la opción de asimilar las enseñanzas de Almenares?