A unos 14 kilómetros de Santiago de Cuba se ubica la Reserva Ecológica Siboney-Juticí, uno de los centros que en este territorio oriental se esfuerza por el cuidado y la preservación de las especies de animales, plantas y su entorno. Esta estación realiza importantes aportes a la investigación

Un equipamiento moderno dota a la estación científica que allí radica, de mayores y mejores posibilidades para el monitoreo de las especies que habitan en la zona y otras que lo toman como lugar de descanso para su posterior travesía.

Un centro local multipropósito, una sala de información, un laboratorio y una estación ornitológica permanente -única de este tipo en Cuba-, cuentan con el instrumental necesario para las investigaciones.

Tres notables resultados científicos salieron de la Reserva y de sus especialistas: el Atlas geográfico de Santiago de Cuba, el mapa carsológico de Cuba y las expediciones bioespeleológicas cubano-rumanas, que con sede aquí, se desarrollaron en toda Cuba haciendo inventarios de la vida en las cavernas.

El Dr. Nicasio Viña, fundador de la Reserva, recuerda que “empezamos a trabajar sin recursos; con donaciones, y así fue todo, favores y más favores, pero se logró construir el laboratorio subterráneo y así se mantuvo por varios años.

“Al pasar el tiempo prácticamente desapareció, no había posibilidades de trabajar aquí, de mantenerlo y se cambió de lugar. Luego dejó de ser un laboratorio subterráneo para convertirse en un lugar donde podían hacer sus estudios los trabajadores de BIOECO en todas sus especialidades y así se ha ido desarrollando hasta lo que es en estos momentos.

“Las oportunidades que ofrece son muchas porque pueden vivir en condiciones prácticamente de ciudad y realizar sus investigaciones.

Solo adentrarse en la cueva con la mayor colonia de murciélagos de Cuba; algo único aquí y en el mundo; además se ha convertido en un paraíso de las aves, primer lugar en el país que comenzó a anillar con anillos cubanos a la aves, muy cerca de aquí también se estableció la estación de monitoreo de aves rapaces que atraviesan el territorio y también una estación meteorológica costera donde se emiten todos los parámetros, lo que hace que todos los estudios que aquí se realicen tengan un basamento climático”.

Este sitio se enmarca en el proyecto del Corredor Biológico del Caribe y cuenta con apoyo del Programa de la Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la Unión Europea y el Ministerio de Ciencia Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) de Cuba.

En este integrador proyecto integrador participan Haití, República Dominicana y Cuba, y en nuestra provincia ha tenido grandes resultados entre los que se encuentran el mejoramiento de las condiciones de vida de la comunidades cercanas a áreas protegidas y con ello la conservación de la biodiversidad; la construcción y puesta en funcionamiento de un centro de propagación vegetal; el montaje de un sistema fotovoltáico dentro de la comunidad Baitiquirí, y la adecuación o reconstrucción de la estación ecológica de esta Reserva.

Tomado de SIERRAMAESTRA.CU

 

 

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