Resulta bien extraño ver a los Diablos Rojos de Santiago de Cuba dejar escapar una ventaja de 0-2 en un partido de fútbol, lo peor es que eligieron un mal momento para esto, nada menos que en el partido de ida de la gran final de la 104 Liga Cubana, que disputan ante el elenco de La Habana.

La sanción por acumulación de tarjetas del lateral izquierdo Jorge Figueras obligó al DT indómito, Leonardo Herrera, a realizar modificaciones en su zaga, pero durante todo el primer tiempo, en el estadio Pedro Marrero capitalino, el equipo funcionó a las mil maravillas.

Ante de la media hora, exactamente en el minuto 28, el líder goleador del torneo, Jorge “El Villa” Villalón, puso delante a los actuales bicampeones del país, tras aprovechar un contragolpe relampagueante, y vencer con un disparo raso y cruzado al arquero habanero.

El tanto (el número 15 de “El Villano” en la lid) no solo les daba ventaja a los visitantes, sino que también era el siempre importante gol fuera de casa, que pudiera llegar a ser decisivo a la postre.

Pero la fiesta en el banquillo de los Diablos Rojos fue mayor cuando cayó el 0-2, que llegó en el 33’, gracias al refuerzo avileño Yasmani López, quien cazó un balón suelto en el área de los habaneros para mandarlo al fondo de las redes.

El “Pedro Marrero” enmudeció y no fueron pocos lo que presagiaban una goleada de escándalo de los indómitos. Pero nada de eso. Algo pasó en el descanso y el partido sufrió un giro inesperado por completo.

La Habana comenzó a adueñarse del esférico y a crear una buena cantidad de aproximaciones al arco custodiado por Nelson Johnston, hasta que cayó el descuento, gracias a una magnífica definición de Darbel Noda, en el 54’.

Poco después, en el 62’, Orlendis Benítez burló a la defensa de los orientales y venció a Johnston para poner el 2-2. Y sobre el 80’, el árbitro principal del partido se “inventó” un penal en el área por manos –que no lo eran- del lateral izquierdo de los “rojiazules”, Raúl “La Fruta” Pérez. De convertirlo en gol se encargó Daniel Alarcón.

La remontada estaba consumada y desgraciadamente, cuando se produjo el pitazo final (el descuento fue de alrededor de ocho minutos) llegó lo peor. Una trifulca entre varios jugadores de ambos elencos deslució lo que debió ser –únicamente- un espectáculo deportivo. Así que no nos podremos sorprender si para la vuelta, que se jugará el día 18 de mayo en la Ciudad Héroe, hay más de un ausente por sanción.

Veremos que dicta la Comisión Nacional. De momento, quien no va a estar es Villalón, porque vio una tarjeta amarilla durante el duelo que le acarrea suspensión por acumulación de cartulinas. Sin duda, una baja dolorosísima para las aspiraciones del tricampeonato santiaguero.

No queda de otra, tendrá que rugir el “rekortán” para aupar a sus guerreros en su búsqueda de retener el trono del balompié en la isla. Nos vemos en las gradas.

Escrito por JORGE R. MATOS CABRALES en Sierra Maestra. Titulado por Antonio Mora