Existen hombres de la patria que con su trayectoria y conducta social, han servido de inspiración y modelo para elevar las obras culturales, artísticas y patrióticas de nuestro país, este es el caso de Antonio Bachiller y Morales intelectual historiador, profesor universitario, periodista, bibliógrafo y estudioso de las culturas precolombinas de esta América nuestra, como dijera el apóstol José Martí,

El nombre de Antonio Bachiller y Morales es el significativo emblema para que los bibliotecarios cubanos celebren su día inspirados en el ejemplo de universalidad que emanó su figura.

Fue Bachiller Morales junto con Félix Varela, José Antonio Saco, Felipe Poey, Gertrudis Gómez de Avellaneda y Gabriel de la Concepción Valdés (Plácido) de los académicos Cubanos reconocidos mundialmente cada uno desde su posición académica.

La fecha de nacimiento del destacado intelectual, 7 de Junio, se establece desde 1958 como día del bibliotecario en Cuba y se considera un alto honor que una figura como la de Antonio Bachiller ocupe tan alto mérito insigne,

Se honra la trayectoria del  bibliógrafo cuando se elevan los estándares de nuestras editoriales y llegan a manos de los ciudadanos Cubanos, jóvenes, niños, adultos, los libros que poetas y escritores hacen nacer de sus talentos y pasiones.

Todos nuestros conciudadanos son bienvenidos a los espacios llenos de conocimiento e historia que son las bibliotecas públicas y escolares de nuestro país, los preceptos martianos que “saber leer es saber andar” están en plena realización cotidiana.

El estímulo a la lectura en Cuba es creciente y cada día en mayor cuantía se pone en manos de todos la oportunidad de convertirse en ávidos lectores con todas las facilidades organizativas y de servicio de nuestras redes de bibliotecas.

El propio suceso de la alfabetización generalizada para toda la ciudadanía cubana, la enseñanza obligatoria y gratuita para nuestros niños y jóvenes, aun las posibilidades de ampliar conocimientos para las personas de la tercera edad, abre un universo extraordinario para la necesidad de leer y documentarse a través de los libros.

Como fue de diferente el acceso a la literatura, producto de las limitaciones en la Cuba pre-revolucionaria, donde la educación era reducida a determinados sectores de la población, el acceso a las pocas bibliotecas  y el estímulo a elevar el conocimiento se convertían en actividades exclusivas.

La producción de libros de alto contenido científico, histórico y de la literatura universal, tenia las limitantes de la poca o nula divulgación ante la avalancha de folletines y novelas rosas de escasos recursos literarios y si una gran dosis de sumisión femenina y fantasías sociales y textos extranjerizantes que alejaban al lector de su verdadera y autentica cultura

Por todo esto y mas, el nombre de Antonio Bachiller y Morales se convierte en estandarte para los bibliotecarios Cubanos  que a través de la Sociedad Cubana de Ciencias de la Información (SOCICT) que agrupa a los especialistas vinculados a las actividades de la información científico-técnica  y la Asociación Cubana de Bibliotecarios (ASCUBI) han instaurado el sello conmemorativo Antonio Bachiller y Morales, para ser otorgado a personalidades e instituciones como reconocimiento por los méritos alcanzados en la contribución a la actividad bibliotecaria e informativa, una razón mas para elevar el orgullo legitimo de una sociedad culta y de altos niveles educativos  y académicos.

Escrito por Santiago Carnago

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Author: CMKW Radio Mambí

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