Santiago de Cuba, 12 de oct.- Yelina Portuondo Hernández, de cuarto grado, en el seminternado de primaria Abel Santamaría Cuadrado, de El Caney, en Santiago de Cuba, es una de sus cientos de alumnos   que sienten orgullo de estudiar en ese centro modelo de la educación cubana.

Con 25 años de Vanguardia Nacional allí se honra cada día el legado del segundo jefe del asalto al Cuartel Moncada, el 26 de julio de 1953, que con Fidel Castro al frente y un grupo de corajudos hombres y dos mujeres reiniciaron la lucha por la libertad de la Patria.

En el seminternado el joven moncadista es presencia viva, pero por estos días el ajetreo de alumnos y maestros es mayor para celebrar su cumpleaños 91, este 20 de octubre, con el tradicional evento Abel entre nosotros, en el cual  también participan vecinos de la comunidad.

La ocasión se aprovecha para mediante composiciones, poesías, testimonios, relatos y hasta dibujos,  saber más sobre la vida y obra del luchador, protagonista de una de las acciones más audaces en la historia de Cuba durante el siglo XX: el asalto al Cuartel Moncada que desafió la feroz tiranía de Fulgencio Batista.

Yelina habla con amor de la poesía que hizo para homenajear a Abel y mostrar su alegría por estudiar en una escuela donde se le recuerda con cariño y los maestros no solo enseñan letras y números, sino a amarlo y a cultivar valores que acercan a los educandos al combatiente revolucionario.

La madre de la escolar, Yelena Hernández, quien cursó en el plantel toda la Enseñanza Primaria, se siente afortunada de la formación integral que tuvo y de que su niña tenga la misma posibilidad de prepararse en esa escuela de referencia en la educación cubana.

Está orgullosa de haber pertenecido al Movimiento Seguidores de Abel, forjado por el centro para contribuir a la formación integral de los alumnos, y al cual podían aspirar todos pero merecer solo los mejores en el estudio y las actividades extraescolares.

Considera que los jóvenes de hoy tienen una deuda enorme con patriotas como Abel Santamaría, a quien Fidel calificara como el más generoso, querido e intrépido de los integrantes el Generación del Centenario que atacaron la fortaleza militar en 1953.

Piensa la economista que hoy los jóvenes pueden ser dignos del ejemplo que él y todos los héroes y mártires de la Patria les legaron, siendo mejores  en el estudio, en el trabajo, en la defensa del proyecto social cubano, y también en la formación de los hijos.

Lacera el alma recordar la forma tan brutal en que los sicarios de la tiranía batistiana lo asesinaron y arrancaron los ojos sin que pudieran sacarle ninguna palabra de arrepentimiento o delación por la acción del Moncada, lo que da la medida de su estirpe mambisa y patriótica.

Las nuevas generaciones de cubanos tienen en Abel Santamaría un paradigma de revolucionario ejemplar y consecuente,  y acicate para ser los continuadores de la obra que él ayudó a forjar. 

Por: Aída Quintero Dip.

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Author: CMKW Radio Mambí

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