Todos sabíamos que nos iríamos en lancha. Algunas personas temerosas de lo que podría pasar no dejaron de rezar antes de subir al bote, los rostros reflejaban miedo, curiosidad y, a la vez, alegría, pues se trataba de una prestación que solo acontece en la ciudad heroica de Santiago de Cuba.

El aire puro, la hermosa vista y los deseos de aprovechar algo inusual caracterizaron el viaje que nos llevó a un bello recorrido por la bahía santiaguera.

La Cajuma, al igual que la Mambisa XXI, son embarcaciones que desde agosto recorren las aguas de la rada, constituyendo una de las atracciones y servicios que presta el Club Náutico, con una gran demanda de la población local y foránea.

“Nuestras lanchas la han visitado personas de toda Cuba, de La Habana, Pinar del Río, Sancti Spíritus, Cienfuegos, Camagüey, Guantánamo y hasta extranjeros. A los usuarios les gusta el paseo, entran con la cara engurruñada y salen sonriendo”, así destacó Juan Jesús Samé Felizola, director de la base de lanchas Cayo Granma, de la Empresa Provincial de Transporte.

El paseo de las lanchas está concebido para tres viajes al día por cada embarcación, con una duración de dos horas el recorrido, y con capacidades de 60 y 40 personas, respectivamente. Además cuenta con mesas y sillas para el servicio y una tripulación conformada por el Patrón del barco, un motorista, un marinero, un agente de la seguridad, un cantinero, un cocinero y un camarero.

La lancha sale de La Alameda y realiza un recorrido de 20 millas entre ida y vuelta por todo el litoral. Desde su infraestructura se observan sitios históricos y culturales como el parque Frank País García, la carretera turística, el Castillo del Morro, Cayo Granma, la Socapa y demás lugares que engalanan la entrada de la urbe citadina por la bahía santiaguera.

Para seguridad de los navegantes la embarcación tiene montado su sistema contra incendio, salvavidas suficientes para todas las personas y cuenta con un sistema de alerta para mal tiempo coordinado con Capitanía del Puerto.

Según explicó Samé Felizola este es un servicio único en Cuba, ideado por el primer Secretario del Partido Lázaro Expósito buscando diversión para el pueblo santiaguero, y ahora, a principio del año que recién inicia, directores de lancha del Ministerio del Transporte vienen a coger experiencia para generalizarlo a otras provincias.

“Mientras las embarcaciones no tengan ningún desperfecto técnico van a estar prestando el servicio establecido”, puntualizó el directivo.

Un paseo que pudo ser mejor

Pese a lo bonito del paseo, la gastronomía ofrecida en el viaje no complace en su totalidad a los visitantes. Falta variedad en los productos y más ofertas tanto para niños como para adultos.

Freddy Clavel, cantinero de la Cajuma, informó que la gastronomía que se oferta en el barco pertenece a la Empresa Provincial de Servicios Gastronómicos Especializados y prestan un servicio de 40 pesos los mayores y 30 los menores y se ofertan pollo o pescado, de acuerdo a lo que se tenga, croquetas, confituras y cóctel de camarones.

Expresó además que en la cantina se venden cócteles y bebidas enlatadas, refrescos, agua, cerveza en envases plásticos y de aluminio ya que está prohibido el cristal.

Al respecto algunos pasajeros comentaron:

René Mestre, de la dirección de Relaciones Internacionales de la Universidad de Oriente, dijo: “el paseo en la lancha es muy fructífero porque sobre todo se confraterniza con los compañeros de trabajo y en familia, que en ocasiones, por el diarismo, no hay muchas posibilidades para eso.

“El recorrido es muy importante porque no es lo mismo la visión que uno tiene desde la tierra del mar, que del mar a la tierra. Es una visión totalmente diferente, se da uno cuenta de lo bella que es la ciudad de Santiago de Cuba y la bahía”.

“Sin embargo, señaló, las ofertas gastronómicas tienen limitaciones, pienso que no es solamente el pescado que se come cogiéndolo con la mano, debían haber puesto una papa frita, una mariquita, u otro tipo de vianda que acompañe el buffet, tal vez hasta una ensalada”.

Por otra parte Eleonor Simóns también refirió: “el paseo me pareció magnífico, distrae bastante y a las personas les agrada, solo quiero señalar que la gastronomía debe mejorar, inclusive lo que es las confituras para los niños, es necesario más opciones y variedad, que es muy poca; soy del criterio que pueden alquilar la lancha al sector cuentapropista y que la oferta sea a partir de los productos que quiera la población”.

Escrito por Yanet Alina Camejo Fernández en SIERRAMAESTRA.CU

Foto:JR Loo