Vida y obra de Emilio Bacardí Moreau. Con el libro en dos tomos «Emilio Bacardí Moreau. De apasionado humanismo cubano», la Dra. Olga Portuondo Zuñiga, historiadora de esta ciudad,  pone en manos de los lectores y los investigadores un minucioso estudio biográfico de ese destacado patriota y político de la urbe oriental y del país.

La Dra. María teresa Fleitas, profesora de la Universidad de Oriente en la presentación de esos volúmenes en el Museo Provincial que honra la vida y obra  de «Bacardí», destaco  su quehacer artístico y literario,  junto a sus pasos en la conformación de su ideario político y de su  mentalidad progresista a favor de la independencia de Cuba y de la abolición de la esclavitud, por lo que fue deportado a las Islas de Chafarinas con 35 años, donde sufrió duras condiciones de vida ny tuvo que  gestionar el mejoramiento de las atenciones  en la cárcel.

En el libro se detalla la labor de Emilio Bacardí en la elaboración de las Crónicas de la Ciudad de Santiago de Cuba, como director de la Empresa Ronera, fundando instituciones como el Grupo de Libre Pensadores Victor Hugo y  la Junta Heredia, además de su participación   acciones clandestinas que lo llevaron a ser apresado por varios meses  en la Real Cárcel de la urbe oriental.

Las cartas a su esposa Elvira Cape durante su cautiverio en la prisión santiaguera son estremecedora, sobresale la preocupación por la familia, la salud de los hijos y la fuerza que le transmite a su desesperada cónyuge, una manera especial e introducir al lector en el mundo interior del biografiado haciendo sentir ese sufrimiento, la firmeza de carácter, las convicciones libertarias,  acoto la profesora de Historia del Arte.

Otros de los elementos recogido en ese texto es la obra cívica  y fundacional sostenida por Emilio Bacardí, su labor como mecenas de la cultura santiaguera es profundamente detallada por la autora, al  examinar el proceso de fundación del primer Museo-Biblioteca público de Cuba, que lleva su nombre, de la banda de música y  la Academia de Bellas Artes, además publica la Revista Municipal, a lo que se añade su lucha por sanear la ciudad, la construcción de aceras, las reformas en el cementerio, como expresión de amor patrio  y rechazo a la ocupación extranjera con la instauración de la Fiesta de la Bandera a las 12 de la noche del 31 de diciembre de 1901.

Es particularmente interesante  en este libro el análisis realizado acerca de la gran actividad  llevada a cabo por Barcardí  como un inteligente gobernante, organizando la vida ciudadana, crea un nuevo cuerpo  de policías y la eliminación del ruido ambiental entre otras cosas en un hostil contexto económico y de luchas partidistas, se descubre también su relevante actividad como senador de la república y los  entresijos de la política que tuvo que enfrentar  sobre todo para evitar la segunda intervención de los Estados Unidos, su quehacer en el embellecimiento de sitios históricos y preservar la memoria de Héroes y de Mártires.

Esta bien  documentado los viajes por Francia, España, Palestina y Egipto con las gestiones para traer al museo las momias de esa última nación, las que  entro a Cuba como carne salada, junto a los desvelos y decepciones que experimenta  Bacardí como concejal del ayuntamiento santiaguero ante las discrepancias de los liberales  y los conservadores, acotó la doctora María Teresa Fleitas.

Emilio Bacardí cree fervientemente en el papel que debía desempeñar la juventud, al respecto Olga Portuondo cita por su vigencia «si las nuevas generaciones son las que deben actuar en la política con ideales, con honradez, con cubanismo».

En el capítulo titulado «Genio y Figura de un intelectual cubano» la autora  lo dedica esencialmente a la actividad literaria para analizar el proceso de redacción y publicación de las Crónicas de Santiago de Cuba, de las novelas «Doña Giomar, Viacrucis y Filigrana, sus testimonios como deportado, el libro de viaje, las piezas de teatro, su estudio historiográfico y los cuentos entre otros, de ahí la utilidad para los estudios literarios de Emilio Bacardí. apunto la Dra. Fleitas.

Finalmente el estudio recoge el homenaje tributado por el pueblo de esta ciudad con el fallecimiento del ilustre patriota el 28 de agosto de 1922, acompañando el cortejo fúnebre hasta el cementerio Santa Ifigenia, se describe el aprecio y toda la consideración  que le profesaron los habitantes de la villa a un hombre que vivio al servicio de la Patria y de su comunidad.

Un acierto editorial de Natividad Alfaro y de la autora fue insertar en el texto una numerosa iconografía compuesta por 95 fotografías de época, que lustran aspectos relacionados con la vida de Emilio Bacardí Moreau y con el contexto histórico-cultural como las acuarelas que pinto, de la compañía de  ron:  el machón que utilizo por primera vez  en 1838 y la propaganda  en el siglo XIX, junto a  instantáneas de la destilería, de la familia, del presidio en Chafarinas y la inauguración del edificio actual del museo, ubicado en la intersección de las calles Aguilera y Carnicería.

Para lograr esa obra la doctora Olga Portuondo Zuñiga , portadora de los premios nacionales de Historia 2005, de Ciencias Sociales y Humanísticas 2010, de la Crítica Científica en el 2000 y de investigación 2006,  nuevamente se puso tras la pista de la vida y obra de Emilio Bacardí con su acostumbrada minuciosidad indago y  escudriño en archivos locales, nacionales y extranjeros  para lograr organizar el texto que se presentó, el cual no se ciñe estrictamente a la biografía del personaje, sino que recoge una importante documentación y cartas, permitiendo aquilatar la vasta obra del ilustre patriota, preciso la doctora Aida Morales, presidenta de la Unión Nacional de Historiadores de  Cuba en la provincia santiaguera, al dar su valoración del libro.

Por: José Emilio Oliveros Seisdedos Santiago de Cuba, 26 Mar (RHC)