Visión Guevariana a través de la cultura cubana

Muchos países cuentan con imágenes, ídolos o simples símbolos que pasan a la historia de la humanidad como transgresores de su tiempo. Pero muy pocas naciones americanas han sido tan privilegiadas en ese sentido como Cuba.

Desde el mismo instante que triunfó la Revolución Cubana el pueblo se identificó con los líderes revolucionarios, cada uno con sus características peculiares: Camilo (siempre sonrisa), Fidel (inteligencia), Che (la responsabilidad), y todos con un mismo ideal, el de salvar las conquistas obtenidas hasta el momento.

La cultura fue el medio ideal para que las masas humanas reflejaran su sentir ante la pérdida del líder en tierras bolivianas, pero no fue un simple movimiento taciturno o de paso, fue el respeto hacia Ernesto Guevara.

El mismo fenómeno persiste en nuestros días en la creación, por ser el “arte, en su conjunto (…) un mero reflejo de la realidad –para algunas tendencias– (…) un tipo especial de actividad estética práctico – espiritual del hombre”1 o como planteara el Che en su conversación con los estudiantes y profesores de arquitectura “la cultura es algo que pertenece al mundo, es quizás como el lenguaje; algo que pertenece a la especie humana”2.

La figura Guevariana después, de su desaparición física, sería paradigmática para la cultura en general –la política, las artes, la económica y la industria–, llevando su imagen a cada contexto.

La literatura lo haría a través de la poesía y la narrativa; la plástica –se presentaría sin parangón con dos ejemplos claves:  Raúl Martínez y Alberto Korda–; la industria cinematográfica  con el docudrama Che, de Miguel Torres; la arquitectura, el urbanismo y la escultura en el conjunto escultórico que lleva su nombre y que guarda sus restos y los de sus  compañeros de guerrilla, ubicado en la ciudad de Santa Clara; y la música aportaría un ejemplar mundialmente conocido de Carlos Puebla (Hasta Siempre Comandante).

Partamos pues a este homenaje cultural iniciando con la poesía representada por Ángel Augier –Che vivo–; Mirta Aguirre –Canción antigua a Che Guevara–; Samuel Feijoo –Che–; Eliseo Diego –Donde nunca jamás se lo imaginan–; Cintio Vitier –Ante el retrato de Guevara yacente–; Pablo Armando Fernández –Che, todos los homenajes…–; José Martínez Matos –Che–; Dulcila Cañizares –Las huellas de Guevara–; David Fernández –Epitafio para llenar al hombre–; Belkis Cuza Male –Biografía–; Antonio Conte –Che, el poeta saluda al sufrimiento armado–; artistas de la pluma que dejaron plasmado en sus obras escritas el respeto a la excelsa figura.

No podía faltar en este análisis nuestro poeta nacional Nicolás Guillén, con un verso muy sentido por la pérdida del hombre ejemplo, del hombre valor, del hombre patria, este ejemplar es “Che Comandante”, donde se refleja la imagen del héroe

                                No porque hayas caído

                                Tu luz es menos alta

                                Un caballo de fuego

                                Sostiene tu escultura guerrillera

                                Entre el viento y las nubes de la Sierra3

En este texto al final del verso se habla del Che como debe ser recordado…

                                El de la selva, como antes

                                Fue el de la Sierra. Semidesnudo

                                El poderoso pecho de fusil y palabra,

                                De ardiente vendaval y lenta rosa

                                No hay descanso.

                                                            ¡Salud Guevara!

                                O mejor todavía desde el hondón americano

                                Esperanos. Partiremos contigo. Queremos

                                Morir para vivir como tú has muerto,

                                Para vivir como tú vives

                                Che Comandante,

                                            Amigo4

No pensó el Che que su rostro pasaría a la posteridad, sí con su pensamiento, lo cual es suficiente. Dentro de la literatura la figura del Che no solo fue tratada por la poesía, sino también en la prosa.

La narrativa de los años ochenta contó con cuentos referidos a los años 60, uno de sus principales exponentes es Senel Paz con dos obras significativas en “El lobo, el bosque y el hombre nuevo” y “No le digas que la quieres”.

En este caso nos vamos a referir a la segunda producción porque en ella se pone de manifiesto como era vista la presencia del Che por los jóvenes de esas décadas tan controvertidas de inicios de la revolución

“nos escribimos en las últimas páginas de las libretas, de las mías

Porque con las suyas es muy celosa. Las tiene forradas y sobre cada

forro una fotografía del Che. ¿Dónde estará ahora? Me pregunta.

“en un lugar de América”. Estaba en Bolivia pero no lo sabíamos.

“A veces pienso que puede pasarle algo”. ¿Al Che? No muchacha,

no, ¿tu eres boba? Sus ideales son justos, él lucha por la libertad de

los pueblos”5

Más adelante estos jóvenes conocerán de la desaparición física del revolucionario y el cuento lo trataría de la siguiente forma:

Entonces cuando llegamos a la escuela, aquella mañana, todo el

Mundo estaba formado en el patio central y la gente guardaba

Silencio (…) el director, nervioso, dio unos golpecitos en el

Micrófono, que funcionaba perfectamente y no necesitaba que

Nadie lo golpeara, y es que no podía, no le salían las palabras y

Nos miraba, hasta que finalmente lo dijo de un tirón “mataron

Al Che en Bolivia”. Iremos a la plaza a una velada solemne6

A pesar de la triste noticia estos jóvenes tenían esperanzas del error, Senel Paz le dejaría a la persona de Fidel Castro en la plaza la posibilidad de que tomaran conciencia de la sensible pérdida para la Revolución Cubana:

De todos modos nos quedamos con algún pedacito de ilusión,

Hasta que estuvimos en la plaza, todos en la plaza, y el Fidel

Mas triste del mundo dijo que si, que al Che lo habían

Matado en Bolivia pero que nosotros no podíamos morirnos (…)7

La literatura nos ha legado obras que manifiestan como el Che fue un ejemplo, un líder y una guía a seguir, pero no fue la única que reflejó su ideario.

La música también nos dejó huellas en los pentagramas, principalmente en los jóvenes perteneciente a la Nueva Trova –Silvio Rodríguez (América, te habló de Ernesto y Fusil contra Fusil); Pablo Milanes (Si el poeta eres tú)–, la Novísima Trova –Gerardo Alfonso (Son los sueños todavía) y la trova tradicional  a través de la figura de Carlos Puebla con una pieza emblemática de nuestra música “Hasta Siempre”.

De esta última realización referiremos un segmento comenzando por la gratitud al hombre que con su valor se supo ganar al amor del pueblo cubano:

                                Aprendimos a quererte

                                Desde la histórica altura

                                Donde el sol de tu bravura

                                Le puso cerco a la muerte.

Carlos Puebla conocedor del amor por la libertad de los pueblos latinoamericanos que profería el Che y sabiendo que dejó a su familia en manos de la Revolución Cubana por independizar el hermano país boliviano concluyó esta canción de la siguiente forma…

                                Seguiremos adelante

                                Como junto a ti seguimos

                                Y con Fidel te decimos

                                Hasta Siempre

                                Comandante.

La cancionística épica centró su atención en la figura del Che, a pesar de existir otros ejemplos de líderes revolucionarios del mismo período, pienso que él supo ocupar un lugar en la memoria de nuestros autores.

La ciudad de Santa Clara fue sin dudas la más cercana a la presencia de Ernesto Guevara. En ella realizó una de las acciones que permitieron el triunfo revolucionario,   después de la invasión de Oriente a Occidente, la toma  de la ciudad y el  descarrilamiento del tren militar que llevaba refuerzos al ejército de la tiranía. Por esta razón y por su presencia como figura principal en la inauguración de diferentes industrias, es considerada la ciudad del Che.

Obra de trascendencia universal situada en la ciudad cubana de Santa Clara donde reposan, desde 1997, los restos del Comandante Ernesto Guevara de la Serna (Che) y sus compañeros de lucha en Bolivia y Cuba. Foto tomada de https://www.lonelyplanet.com/

El pueblo en sentido homenaje erigió, en 1987, un conjunto escultórico que custodia los  restos mortales del eterno revolucionario y sus compañeros de la guerrilla Boliviana. El conjunto, presenta la figura de héroe con un brazo lesionado, en el fondo se muestran en relieve pasajes de los hechos del asalto a la ciudad y frases pronunciadas por él en diferentes momentos de los sucesos, la obra fue ejecutada por el escultor José Delarra.

De igual forma, la urbe santiaguera cuenta con un monumento realizado para homenajear al guerrillero: “El bosque de los Héroes”, que fue realizado por la afamada  escultora Rita Longa este anterior al conjunto de la ciudad central.

Primer monumento construido en Cuba para rendir homenaje al Che Guevara y a sus compañeros caídos en Bolivia. Se inauguró el 15 de octubre de 1973. Foto tomada de Facebook

La manifestación artística  que  más ha explotado la imagen del Che incluso antes de enero del 59 es las artes visuales –fotografía y pintura–, estas atraparon con su aureola las figuras o iconos Guevarianos.

A través de los lentes de los artistas Alberto Korda, con su obra –El Guerrillero Heroico–, y –Che–, de Osvaldo Salas. Pudieron dar detalles de la psicología de un hombre universal, un hombre real de carne y huesos, no un simple mortal en pose para inmortalizarse, sino, el héroe que dejó su patria chica por la América Latina.

Korda junto na la imagen que tomó del Che, una de las instantáneas más famosas en la historia de la fotografía. Imagen tomada de https://www.lavoz.com.ar/

Estos y otros artistas se dedicaron a ser cronistas de los nuevos acontecimientos del país, La Coubre, Girón, La crisis de octubre, la campaña de alfabetización; las declaraciones de La Habana, los trabajos voluntarios, entre muchos sucesos; ¿Qué tendrían de particular estas manifestaciones?, por supuesto la presencia del pueblo unido a los dirigentes como preconizara el Che “los dirigentes tienen que cumplir su papel de vanguardia”8.

La imagen que se convierte en  símbolo mundial fue realizada por Alberto Korda el 7 de marzo del 60, cuando los sucesos de La Coubre, según la hija del artista “la hizo con una camarita que le gustaba mucho y que tenía hasta el lente un poco rayado, el cual le da a las fotos esa especie de pátina, y quedan un poco nubelosas”9. en esta reflexiva imagen se muestra un Che que luego inspiraría al pintor Raúl Martínez, quien con su visión llevaría el mismo retrato a un movimiento como el pop Art., con brillantes colores, creando una policromía, quizá haciendo alegoría a la diversidad latinoamericana que tanto defendió   hasta el ultimo momento de su vida.

Maradona y su tatuaje del Che. Este deportista y otros llevan la imagen grabada en su piel. Foto tomada de https://www.todocuba.org

No obstante tanta imaginería hoy es el Che más querido por todo el mundo, no ya Latinoamérica, sino, el universo todo; ¿imaginan una manifestación sin banderas y estas sin la efigie del héroe?, o algo mejor un joven con su imagen tatuada en su cuerpo como si se tratara de un  santo canonizado por las grandes masas populares  o como diría la hija del artista Korda “yo pienso que el Che es un símbolo que nunca terminara (…) porque representa principios, ideales de mejoría humana(…)10          

Artículo escrito por el Máster en Ciencias Alfredo Sánchez Falcón. Casa Dranguet. 2020.                 

Citas y Notas


1 Zic, Asner : Fundamento de la estética marxista, editorial progreso, Moscú, 1976, p. 23

2 Ernesto Che Guevara, obras

3 Poemas al Che; colección de poesía, Instituto del libro, La Habana; 1969, P. 109.

4 Idem, P. 111 y 112

5 Senel Paz: No le digas que la quieres, en el Submarino amarillo (cuento cubano1966 – 1991) breve antología, un libro para Cuba, México, 1993, P. 194 – 195.

6 Idem, P. 195 – 196.

7 Idem P. 196.

8 Ernesto Guevara, Educación y hombre nuevo, editorial política, La Habana, 1989, P. 141

9 Zenia Regalado, La Imagen preferida de Korda, en Periódico Juventud Rebelde, 7 noviembre de 2004, p.4

10 Idem P.4

Bibliografía

  • Arner Zis: Fundamentos de la estetica marxista, editorial progreso, Moscú, 1976.
  • Ernesto Che Guevara: Obras 1957 – 1967, Casa de las Ameritas, La Habana, 1970, tomo II.
  • Poemas al Che, Colección de poesía, Instituto del Libro, La Habana, 1969.
  • Ernesto Che Guevara: Educación t hombre nuevo, editora Política, La Habana, 1989.
  • Ernesto Che Guevara: Política e Ideología, editorial Ciencias Sociales, La Habana, 1990.
  • Maria del Carmen Ariet: El pensamiento del Che, editorial San Luis, La Habana, 1992.

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Author: casadranguet

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